lunes, 5 de enero de 2026

No es el petróleo pendejos

 


La recuperación o nacionalización del petróleo en Venezuela, sucedió en 1976 no fue Hugo Chávez, fue Carlos Andrés Pérez quien lo decretó, de hecho la primera asonada militar de Chávez (siendo Teniente Coronel), en 1992 fue contra Carlos Andrés Pérez no progresó y fue encarcelado.

El estado venezolano entregó concesiones para la explotación de petróleo a compañías petroleras de todo el mundo entre ellas Exxon, Creole y Shell, la mayor parte de esas concesiones concluía en la década de los 80's del siglo pasado, desde principios de los 70, algunas de estas compañías solicitaron incluso de manera formal al gobierno de Venezuela adquiriera los activos antes de la conclusión de las concesiones.

El esquema que se decidió legislativamente en 1975, contemplaba un periodo de negociación y acuerdo que se llevó escrupulosamente a cabo, se adquirieron los activos a precio de mercado menos depreciación y hubo un periodo de transición en la que las compañías petroleras entregaron la extracción del petróleo, fue un proceso muy ordenado en el que hubo muy pocos desacuerdos y no hubo nunca una denuncia ante los organismos internacionales por el despojo del derecho de explotación.

Chávez es liberado en 1995 y desde ese momento se desliga de las fuerzas armadas e inicia un movimiento civil encaminado a obtener el poder civil (Movimiento V República, MVR)

En 1998 gana unas elecciones cómodas y en 1999 toma posesión como presidente, en ese proceso electoral Chávez no hablaba explícitamente de socialismo.

Pero su propuesta era una “revolución bolivariana”, con énfasis en una nueva Asamblea Constituyente, lograr una nueva Constitución, que según su discurso lograría la moralización del Estado y la soberanía nacional.

Venezuela, desde 1920 contaba con economía fincada en torno de la explotación del petróleo, con la llegada del chavismo, se estructuró todo un andamiaje jurídico administrativo que permitió usar las rentas petroleras como parte del sostenimiento del régimen, hoy aproximadamente el 50% del ingreso estatal proviene de la explotación petrolera.

Además, dado que existe un embargo para el petróleo venezolano, el intercambio de ese producto se hace con países que entregan a cambio mercancía básica como contraprestación.

Sin embargo la extracción de petróleo en Venezuela apenas rebasa los 850 mil barriles diarios y de ellos exporta poco más de cuatro quintas partes, es decir unos 800,000 barriles diarios, en 2024 la mitad de ellos fueron entregados a China, que en total ocupa entre 17 y 17.3 millones de barriles diarios, es decir para china solamente representa poco más del 2% de su necesidad, sin embargo es importante porque los acuerdos comerciales establecidos entre China y Venezuela digamos que dan ventaja al estado asiático.

Resulta en lo inmediato, muy difícil incrementar el volumen de extracción, Estados Unidos requiere para el funcionamiento de su economía, más de 20 millones de barriles diarios de petróleo, los 400,000 barriles que hoy Venezuela entrega a China, son menos del uno del 2% de lo que ocupa Estados Unidos y los 800 mil pues apenas el 4% del total requerido.

La inversión no solo en equipo, sino en preparación de recursos humanos, infraestructura y avituallamiento de la industria petrolera, sería de alrededor de 900 mil millones de dólares y el incremento a un millón de barriles de extracción tardaría unos 4 años, llegar a 1.3 millones implicaría entre 10 y 15 años.

En Arabia Saudita se requería una inversión mucho menor y el retorno de explotación sería casi inmediato.

La relación Venezuela—China es responde a intereses mutuos, pero los beneficios no son equivalentes: China obtiene eficiencia económica y ventaja estratégica; Venezuela obtiene acceso, liquidez y respaldo en un contexto del embargo impuesto.

El petróleo venezolano es pesado y tiene poca utilidad en los procesos industriales de Estados Unidos, no hay posibilidad de que la industria norteamericana lleve sus recursos financieros a la explotación de un producto poco atractivo en el mercado internacional.

Quizá, solo quizá, la intervención gringa no busca acelerar la producción, sino condicionar quién estará en posición de decidir cuando esa producción vuelva a ser relevante, que vuelvo a repetir podrá ser, o no, hasta dentro de 15 años.

En materia política Venezuela es un régimen rentista autoritario, que distribuye de manera instrumental, limitada y condicionada, una pequeña parte de esa renta petrolera, con un fuerte aparato coercitivo que no duda en usar contra quién se oponga a él.

Desde principios de la presente década ha habido algunos movimientos de carácter social que han minado al régimen chavista, trabajadores en busca de mejor salario o condiciones laborales, grupos de personas afectadas por la violencia te han perdido familiares o bien en materiales y buscan justicia, grupos de familiares de presos políticos que reclaman su liberación, venezolanos en el exilio que se manifiestan contra el régimen y por supuesto la oposición.

Ante esa pérdida de credibilidad y como parte de la sobrevivencia del régimen parte de las estructuras emergentes (tecnócratas políticos y militares) guiaron el proceso para: por una parte radicalizar el discurso de la “revolución chavista” buscando mayor adhesión interna y por el otro flexibilizar las condiciones para el ingreso al mercado mundial, como lo hicieron China desde la década de los 80’s, Vietnam desde los 90’s y Rusia en los 2000.

Una transición controlada de este tipo nunca aparece como “plan”. Aparece como una suma de microdecisiones coherentes.

Lo que veremos en Venezuela son: cambios administrativos e incluso legales (no constitucionales), apertura sectoriales para favorecer la integración internacional

No estamos viendo un cambio de régimen estamos viendo un régimen radicalizado en el discurso y negociador en el contexto internacional.

Un régimen que deberá garantizar las prebendas militares y favorecerá de alguna manera mayor integración internacional.

El proceso ya está en marcha, no como una apertura declarada, sino como una reconfiguración silenciosa del régimen para sobrevivir, estabilizarse y reintegrarse parcialmente al mercado internacional sin ceder el control político.

Muchas gracias

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