viernes, 24 de julio de 2015

Razones para un Paro Nacional

Para entender una gran acción social que sea capaz de mandar un mensaje claro a las estructuras de poder real nacional habría que primero explicar lo emblemático de la fecha, así pues, un 14 de octubre de 1905 Trotsky (iniciador de la revolución rusa que concluye con la implantación del primer estado socialista en 1917 y conceptualizador de “la revolución permanente” como término consustancial a la extensión de un modelo social en el mundo) convoca a un gran paro nacional que logró que más de 1.8 millones de obreros rusos pararan absolutamente y que casi 3 millones de pobladores rusos participaran activamente en el movimiento.

El mismo Trotsky en su primera evaluación del movimiento (que se conoce como la primera revolución rusa) retoma a Dzvelegov (constitucionalista ruso y revisor de los derechos fundamentales) con el siguiente párrafo: "la sociedad misma tiene que demostrar, en el momento decisivo, su disposición a sublevarse para proteger su Constitución" para llegar a la siguiente conclusión en su revisión de Resultados y PerspectivasLo único necesario es que la sociedad misma esté dispuesta a resistir. Sigue siendo desconocido por qué camino debe hacerlo. Si algo resulta claro de estas evasivas es que, en el corazón de nuestros demócratas, el miedo a la soldadesca de la autocracia ha sido vencido por el miedo al proletariado en armas

Rosa Luxemburgo (revolucionaria alemana, de origen polaco y contemporánea de Trotsky) concluyó que “la huelga de masas es sólo uno de los elementos de lucha revolucionaria” y catalogó ese ejercicio trotskista como un inminente avance.

No sé si esto fue considerado por los convocantes del paro nacional del 14 de octubre de 2013, en defensa del petróleo o los que en 2014 que bajo el argumento de: “detener todo para mover a México” que se convirtió en la primera jornada de protesta ante la desaparición de 43 jóvenes normalistas, sé que una evaluación crítica de los dos paros anteriores tuvieron una repercusión real sobre las fuerzas económicas locales, pero puedo decir que en 1903 la convocatoria rusa logró que unos 87 mil obreros pararan y la de 1904 apenas tuvo influencia en 25 mil.

También puedo decir que esta vez fue convocada con mayor tiempo, que está siendo apoyada por amplias capas sociales, por algunas figuras públicas y asociaciones ciudadanas; en general hay mayor participación y difusión del evento.

Pero además, hoy a casi tres años de inicio de la actual administración las condiciones subjetivas están más alineadas a favor de un buen resultado; en México en los últimos tres años las condiciones de vida de la población se han deteriorado de manera alarmante: aumentó el número de mexicanos en situación de pobreza, los salarios sociales han disminuido sistemáticamente, los actos de corrupción gubernamentales y privados se han multiplicado, la “ineficiencia” gubernamental federal y local es absolutamente “imperdonable”, los márgenes de participación social en acciones públicas se han cerrado, en resumen se ha proletarizado a los mexicanos.

No hay un proyecto de nación creíble, el gobierno con su “mover a México” ha logrado que cada vez mayores capas de la población lo vean más como el enemigo a vencer que como la posibilidad real de mejorar las condiciones socioeconómicas personales, familiares, comunitarias, nacionales y hasta políticas del país.

Las condiciones objetivas han mostrado deterioro desde hace ya tres décadas de manera permanente: el “prometido” crecimiento económico que vendría con las “reformas estructurales” sólo se dio sólo en sus sueños, los niveles de violencia se incrementan a diario, las acciones de represión se multiplican a diario, el uso de la “violencia institucional” contra la población es cotidiano y permanente; la pauperización social ya afecta la capacidad de sobrevivencia.

En una vorágine de corruptelas, compadrazgos y contubernios nos muestran de manera descarnada su insaciable apetito por apoderarse de nuestros recursos, de nuestra riqueza y hasta de nuestra dignidad; un paro nacional es el mejor instrumento para mostrar al gran capital nacional nuestro hartazgo.

Un día sin trabajo, sin estudio, sin consumo significa millonarias pérdidas para los que pueden influir en el gobierno; pero es para la población mexicana un mecanismo de mostrar su absoluta inconformidad con un gobierno incapaz, corrupto y degradante.

Apoya el paro nacional este 14 de octubre “hasta la victoria

SALUD

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