sábado, 24 de diciembre de 2011

Libertad Pre-Científica

De Jaime mi hermano al que admiro profundamente

Originalmente en http://www.tuobra.unam.mx/vistaObra.html?obra=3225

Estamos inmersos en ritos paleocristianos. Ceremonias ancestrales sin sentido, temores, repeticiones conductuales e ideológicas, actos de sumisión o apego inconsciente e infundado. Genes dominantes, cromosomas piadosos, cadenas que soportan reminiscencias de tolerancia e inacción.

Temores paleolíticos nos persiguen como sombras reivindicadoras del reino del caos y la incertidumbre, lo desconocido, lo más profundamente oculto o inaccesible. Son dioses no razones, son sobrenaturales, ominosamente infranqueables. Un inconsciente colectivo imperceptible y lacerante.

El culto a la supeditación ganada por trescientos años de subyugadas encomiendas convertidas en trabajos forzados penetró el material genético de una sociedad incapaz de defender su identidad y propia cultura. Acudimos al mecanismo de defensa más lascivo, indigno y simple. Admiramos su porte, su nivel de desarrollo, su dominio y seguridad, nos identificamos con valores de desprecio, abuso y humillación. Nos pusimos de su lado, sucumbimos a sus prácticas inquisitivas, denigrantes e inhumanas. Nos robaron el alma, el espíritu, la creatividad, aquella energía que es capaz de enfrentar la adversidad con convicción y altura.

El dominio convertido en perversión se apodera de lo intangible, de aquello que identifica a cada individuo y a cada sociedad: Su educación y su espiritualidad. Que mejor instrumento, que forma más humana que el compromiso evangelizador. Como negarse a recibir ayuda y compasión, como refutar sus criterios de valor y sus profundos conocimientos abstrusos en la ciencia y la naturaleza. Llegamos a un nuevo estadio, la legislación inquisitorial. La construcción obtusa de una subjetividad ajena se convierte en el verdadero imperio, en la real colonización.

La imposición de lo divino como explicación máxima, el castigo a la herejía o la idolatría de símbolos, personajes, templos o estructuras contrarias a la cultura impuesta. La generación de conocimientos que cuestionaran las premisas del catolicismo constituyó un acto punible con severidad. El tribunal del santo oficio y los métodos de control asociados a éste, entretejieron la sumisión, la supeditación. El rezo y el rito se dimensionan como armas magnánimas con un carácter superior a la generación de conocimiento. Fallece antes de nacer la auto-conciencia y el cuestionamiento dialéctico del entorno.

Somos una sociedad leal a sus atavismos, reconocemos el dolor como parte de la sobrevivencia, toleramos la apatía, reconocemos la constancia y el inmovilismo, nos atemoriza la exploración de proyectos que reviertan rutinas y paradigmas fundamentalistas y vigentes.

Lo único que posibilita un cambio individual y social se funda en la adquisición de nuevos conocimientos y tecnologías. No tienes la posibilidad de transformar tu realidad próxima y posterior sin contar con nuevas herramientas conceptuales o materiales. Los sistemas sufren el desgaste natural que los conducen a la entropía, la estabilidad manifiesta conduce al caos, siendo este el síntoma inequívoco de que se ha iniciado el progreso para la destrucción.

La educación ha cumplido el papel de perpetuador de las condiciones históricas, la indulgencia que hemos mostrado nos han llevado a degradar su eficiencia. Aumentamos constantemente los años de estudio formal, encontrándonos a la deriva en la generación de nuevos conocimientos y tecnologías que transformen la subjetividad individual y las condiciones de vida como consecuencia directa.

Alimentamos eternizar aquello que nos ha ofendido ancestralmente, reconocemos tácitamente que somos incapaces de proyectar libertades absolutas o desligadas de intereses tendenciosos y mercantilistas. Toleramos que la construcción de instituciones sociales u organismos de beneficio común tengan el objetivo de resolver contingencias apremiantes antes de transformarlas en entidades generadoras de valor y reconocimiento.

Nos convertimos en cómplices de las estadísticas de aquellas instituciones que miden el desempeño universal. Salud, educación, transparencia, libertades, violencia, todo encuentra una métrica a modo. Diseño de leyes inaplicables, programas de estudio laxo y profesorado empático, creación de empresas utilitarias con disfraz de ONG´s, un sistema penal supeditado al poder económico.

La corrupción inculcada en el virreinato debido a la carencia de procedimientos institucionales y a la lejanía territorial del centro de mando, se convirtió en un poder absoluto capaz de obtener beneficios personales a cambio de enmiendas de la corona. Este mal actual, en apariencia, ha penetrado las estructuras institucionales o ha subsistido como una realidad paralela e inaceptable en el discurso oficial de entidades públicas y privadas. Resulta paradójico creer que contamos con doscientos años de independencia, ciento cincuenta de la promulgación de las leyes de reforma y cien años de revolución y que estos no hayan sido suficientes para restringir la acción particular de los funcionarios de las instituciones del estado Mexicano y su consecuente enriquecimiento, sustituyendo estas prácticas por acciones que contemplen agregar valor al sistema y calidad de vida a su población.

No podemos afirmar que nuestro problema venga de la acción o inacción individual, el comportamiento institucionalizado ha desmotivado el ejercicio dialéctico urgido en toda dinámica social. Las muestras de convicción personal y cuestionamiento de aquello que podríamos bautizar como la perversión corporativa, quedan como actos heroicos convertidos en granos de arena en el desierto.

Sobrevivimos a la conspiración que degrada el conocimiento y supedita la propia existencia a liturgias dominantes, infundadas, espiritualistas y divinas. Sobrevivió también la explicación pre-científica y la aceptación del sufrimiento, la culpa… lo inalcanzable. Aquello que condiciona lo que debiera ser nuestro precepto guía… nuestra propia libertad.


viernes, 9 de diciembre de 2011

Manuel Bartlett Díaz

Ahora nombrado posible candidato de la izquierda a una Senaduría y ex Precandidato del PRI a la Presidencia de la República, en representación del ala más radical (tradicionalista) de ese partido político, bajo el lema Con Firmeza, Bartlett al 2000 y desde 1998 distanciado de ese partido, aunque nunca ha renunciado, es más, ha reiterado que los que se deben ir son los que usurpan sus estructuras.

Datos Personales:

Nació en la ciudad de Puebla el 23 de febrero de 1936.

Su padre Manuel Bartlett Bautista, en 1913 fue de los que protestó ante el gobierno del usurpador Victoriano Huerta, por el asesinato de Francisco I. Madero, lo que le costó un destierro, aunque siendo abogado logró escalar hasta Juez Federal y Ministro de la Suprema Corte, en donde logró la fama por el fallo en contra de las empresas petroleras que se amparaban ante la expropiación petrolera de 1938.

Bartlett Bautista fue Gobernador Constitucional del estado de Tabasco, ahí se distanció del entonces Presidente de la República Adolfo, cuando nombra a Juan Morales Torres, como Secretario General de Gobierno, dejando de lado la propuesta del Ejecutivo Federal de nombrar a Alberto Madrazo Becerra (padre de Roberto Madrazo) otro enfrentamiento con Ruiz Cortines se registró tras la formación de la Comisión del Grijalva, en la que Ruiz Cortines pensó colocar a Lázaro Cárdenas, sin embargo, el Gobernador, solicitó al Presidente de la República, que pensara en Rodolfo Brito Fouché, distinguido tabasqueño, finalmente tuvo que dejar elcargo tras un conflicto con el “pulpo camionero” que orquestó Alberto Madrazo.

Su madre fue Isabel Díaz González de Castilla hermana del popular dueto Hermanos Castilla y nieta de Salvador Díaz Mirón.

Su esposa es Gloria Álvarez Miaja, nieta de José Miaja Menant, famoso General Republicano del Gobierno español, refugiado en México desde 1939, antes estuvo casado con Ana María Rodríguez Aldabe.

Tiene dos hijos de su actual unión matrimonial: León Manuel (en honor León Felipe, famoso escritor español) y Alejandra (que se supone adquiere se nombre de la admiración de Manuel Bartlett a Alejandro Magno, aunque esto nunca lo ha reconocido)

Estudios:

Sus estudios básicos y preparatorios los realizó en las mejores instituciones educativas privadas de la época, la primaria en el Colegio Americano, la secundaria en el Colegio México y el bachillerato en el Centro Universitario México, cabe destacar que su educación básica la cursó en escuelas de corte católico, pese a que su padre era metodista.

Abogado (1954-1959) por la UNAM, en donde se tituló con la tesis: La obligación del Estado de reparar los daños que cause y obtuvo mención honorífica.

Realizó cursos de postgrado en Derecho, en la ciudad de París, Francia (1959-1961), con una beca otorgada por el Gobierno francés, con el apoyo de la UNAM, realizó postgrado en Derecho Comparado en la Universidad de Estramburgo, Francia (1963 y 1964) y en la Universidad Victoria de Manchester, Inglaterra (1968-1969), siendo becario del Colegio Británico. Es decir durante la convulsión política de 1968, se encontraba fuera de nuestro país.

También realizo estudios sobre derecho y política en diversos centros educativos de Europa y EU, está doctorado en Ciencias Políticas (aunque nunca presentó su tesis doctoral), con el apoyo de la SHCP, que le consiguió una beca a través de Miguel de la Madrid, entonces Director General de Crédito de esa dependencia. Es ahí donde conoce a Mario de la Cueva (respetadísimo profesor de Derecho Constitucional), que según Bartlett, fue quién lo introdujo en el estudio de la ciencia política.

Otros distinguidos profesores de Bartlett Díaz, que influyeron en su pensamiento y formación ideológica son: Emilio O. Rabasa; Jesús Reyes Heroles; Mario Ramón Beteta, (este apoyo se sigue observando con el “periodista” Oscar Mario Beteta, hijo de Mario Ramón) que apoyó el proyecto Bartlett y Arsenio Farell Cubillas, que en muchas ocasiones insistió para que colaborara en su despacho sin éxito.

Entre sus compañeros de escuela, se encuentran Miguel de la Madrid y Mario Moya Palencia, experiencias importantes, tuvo también cierto acercamiento con Porfirio Muñoz Ledo, que en ese entonces era Presidente de la Asociación de Alumnos.

Otros compañeros de menor renombre, pero con importante influencia partidista fueron Pedro Vázquez Colmenares (ex Gobernador del Estado de Oaxaca y ex Director Federal de Seguridad); Enrique Fernández Martínez, que llegó a ser líder nacional de la CNOP y Juan Maldonado Pereda, que fue Secretario General de Gobierno del DDF.

Actividades académicas:

Ha sido profesor en la Facultad de Derecho de la UNAM, desde 1959 hasta 1999, entre 1962 y 1969, impartió la cátedra de Teoría del Estado, en donde pese a las corrientes social demócratas, él se caracterizó por una estructura rígida relacionada con el nacionalismo revolucionario.

Cargos públicos:

Al regreso de sus cursos en Francia (1962), fue asesor de la Dirección de Estudios Hacendarios (1962-1964), siendo el titular Miguel de la Madrid Hurtado.

Después a su regreso de Inglaterra, ya con doctorado, se integra al equipo de Luis Echeverría como Secretario Auxiliar del Secretario de Gobernación (1969-1970), todo hace suponer que este encargo le fue ofrecido por Mario Moya Palencia.

Cuando Echeverría deja la Secretaría, para integrarse a su campaña política, Mario Moya lo hace Subdirector General de Gobierno de la propia Secretaría (1970), en ese puesto se encargaba entre otras cosas de registrar todos los movimientos de funcionarios públicos de alto nivel (conociendo desde luego su curriculum), así incrementó su acervo documental. Además era Secretario Técnico de la Comisión Federal Electoral, lo que le facultaba para integrar los expedientes de todos los candidatos a puestos de elección popular.

El jefe inmediato de Bartlett era Rubén Pérez Meza, que en la administración de Echeverría se hizo cargo de la dirección de la Revista Pensamiento Político (instrumento de difusión del CEN del PRI) que había fundado Óscar Flores Tapia y en la que por cierto colaboraba el grupito que navegaba Enrique González Pedrero y entre quienes destacaban: Carlos Salinas, Manuel Camacho, Emilio Lozoya y otros.

En otro nivel, también era su jefe Mario Ramón Beteta, a la postre Gobernador del estado de México y cuyo hijo, Oscar Mario Beteta, desde su espacio radiofónico, ha ofrecido diversos apoyos a Bartlett.

Al ascender a Secretario de Gobernación Mario Moya Palencia, Bartlett es nombrado Director General de Gobierno, bajo las ordenes directas de Fernando Gutiérrez Barrios, quien en ese entonces era uno de los más prominentes políticos policías del régimen y un artífice de las artes gubernamentales y electorales. Se supone que Bartlett serviría de contrapeso a Gutiérrez Barrios y mantendría informado a Moya Palencia, sin embargo logró un equilibrio al informar sólo de lo verdaderamente indispensable y guardarse la información verdaderamente importante, contribuyendo de manera directa en la “guerra sucia” de esos años.

Como Director General de Gobierno además contaba con información relevante respecto de señalamientos a funcionarios públicos (realizados a través de la Cámara de Diputados), así como todos aquellos asuntos de índole privada respecto de Jueces, Ministros y funcionarios estatales, lo que le ofreció materia prima para incrementar su archivo personal.

Entonces se integra al grupo político de Carlos Armando Biebrich, que entonces era considerado como una extraordinaria figura con un gran porvenir, en el que también se localiza fácilmente a Mario Ruiz de Chávez (que después fue Presidente Municipal de Naucalpan).

De manera paralela, fungió como Secretario Técnico de la Comisión Federal Electoral, contando además con capacidad de manipulación de resultados y conocimiento real de los mismos. También de manera paralela fue miembro del Consejo de Administración del Banco Nacional de Fomento Cooperativo (1970-1976).

Moya Palencia, cometió graves errores políticos y de cálculo, al apoyar a personas y grupos políticos de diversa índole e ideología, así apoyó a Celso Humberto Delgado para Nayarit, se enfrentó a Pedro Zorrilla en Nuevo León y apoyó incondicionalmente a Calzada Urquiza en Querétaro, pese a las recomendaciones de Bartlett.

Otros colaboradores de Moya Palencia, que por cierto también fue Embajador de México en Italia y mantuvo estrecha comunicación con Bartlett, eran Carlos Armando Biébrich; Hirám García Borja, Carlos Osorio, Pedro G. Zorrilla, Salvador Rocha Díaz (que fue considerado muy cercano a Bartlett) y Enrique Mendoza Morales.

Un apoyo importante en la precampaña de Moya Palencia a la Presidencia de la República, fue Luis Dantón Rodríguez, que entonces era Secretario de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, desde donde se encargó entonces de sacar adelante un proyecto de amarres ea favor de Moya Palencia.

Su cercanía con Moya Palencia, le hizo apostar en su favor en el proceso de sucesión presidencial de 1976, lo que tuvo un importante costo político en su carrera, pues regresó a ser Director en Jefe de Asuntos Políticos Bilaterales de la Secretaría de Relaciones Exteriores (1977-1979): por invitación directa de Santiago Roel, entonces titular de la dependencia (para controlar a los funcionarios de dicha dependencia).

Santiago Roel, apostó a la desaparición del populismo y las camarillas de izquierda en la administración pública y eso le costó el puesto en 1979 y con él se llevó a Bartlett.

Tras la caída de Roel, el nuevo titular de la SRE, Jorge Castañeda, retuvo a Bartlett y tras exprimirlo lo despidió.

Entonces se integra como operador político en el equipo del flamante Secretario de Programación y Presupuesto, al ser nombrado Asesor del C. Secretario Miguel de la Madrid Hurtado (1979-1981), a quien le hace el trabajo sucio mediante la intimidación de grupos y/o personas y de limpieza mediante la desacreditación de posibles sucesores presidenciales.

Desde ahí impulsa de manera decidida la campaña de este para la Presidencia de la República, especialmente acercando grupos de interés político para el futuro candidato. En esa posición, tiene enfrentamientos con diversos personajes de la vida pública nacional, recordándose un muy fuerte enfrentamiento con Carlos Salinas de Gortari, así como diferencias con Ramón Aguirre y Alfredo del Mazo.

Esto lo llevaría a los primeros planos nacionales como un orquestador digno de confianza, así al ser nominado De la Madrid como candidato del PRI a la Presidencia de la República, lo acompaña a la precampaña y después como Secretario General del CEN del PRI.

A partir del 1 de diciembre de 1982 y hasta 1988 se desempeñó como Secretario de Gobernación, con todo el apoyo político y personal de su amigo personal Miguel de la Madrid. En donde logra enterarse de casi todos los secretos del titular del ejecutivo federal, mismo que pensaba ocupar en su momento, para lograr la postulación de su partido a la Presidencia de la República.

Tras la llegada de Salinas a la Presidencia “recordó” que Miguel de la Madrid, estuvo amarrado desde el principio de su mandato por el FMI, al presentársele una situación de poca movilidad económica interna.

Coordinó entonces las actividades de la DFS y a José Antonio Zorrilla Pérez (que venía de la administración de Fernando Gutiérrez Barrios) y se vio involucrado en el homicidio de Manuel Buendía Tellezgirón y en el escándalo de corrupción y protección a narcotraficantes que esa área ofrecía a Rafael Caro Quintero.

También durante su período al frente de la Secretaría de Gobernación, se presentaron escándalos de carácter electoral, quizá el más recordado sea el de Chihuahua (1985), en donde incluso la curia católica intervino, pese a lo cual Bartlett convenció a Miguel de la Madrid, de no moverse en la postura original, pese a la amenaza de suspención de oficios religiosos expresados por el Obispo emérito de Chihuahua.

Se le considera además hacedor de la caída de Enrique Velasco Ibarra, Gobernador de Guanajuato en 1985, con una bien integrada estrategia que le llevó a debilitarse y perder el control político de la entidad. Por cierto en este encargo, su Secretario de Acuerdos y uno de sus hombres de mayor confianza, era Javier Moctezuma Barragán.

Pese a ello, PRI lo consideró uno de los seis distinguidos priístas para contender en el proceso de selección de su candidato a la Presidencia de la República en 1988, misma que ganó Carlos Salinas de Gortari, aunque en el destape realizado por Jesús Salazar Toledano, Presidente del CDE en el DF el 17 de octubre de 1986, sólo eran cuatro en orden de aparición fueron: Bartlett, Salinas, Del Mazo y González Avelar; después se agregaron Ramón Aguirre y Sergio García Ramírez.
En la campaña por la presidencia en 1988 se distinguió la presencia de: Guillermo Jiménez Morales, Gilberto Muñoz Mosqueda y José Ortiz Arana.

La carrera a la Presidencia de la República estuvo plagada de obstáculos especialmente puestos ahí por Carlos Salinas, en esa guerra, se utilizaron algunos de los puntos antes expuestos, además de su liviandad hacia las mujeres, situación que aún permanece.

Es importante recordar que en las listas oficiales del PRI para candidatos a Diputados Federales de 1985 apareció su nombre como contendiente por el I Distrito Federal de Puebla, desapareciendo de manera misteriosa tras la revisión del entonces Secretario de Gobernación. Incluso se rumoró que la salida de Adolfo Lugo Verduzco de la Presidencia del CEN del PRI, fue consecuencia directa de esta inclusión.
De 1988 a 1992 fungió como Secretario de Educación Pública, pese a todos los pronósticos en contra que se habían levantado. También es importante señalar que en las listas de selección de candidatos al Senado de la República para el proceso electoral de 1991, Manuel Bartlett era la primera fórmula por su estado natal, siendo substituido por Germán Sierra en las listas oficiales.

Al dejar la SEP (siendo sustituido por Ernesto Zedillo), declaró públicamente que se enfocaría a realizar los enlaces necesarios para contender por la Gubernatura de Puebla en el proceso electoral siguiente.
Para ello, fue nombrado Delegado especial del Gobierno Federal de PRONASOL en Puebla (con importantes recursos públicos).

Se apoyó en la estructura política local (especialmente en Alfredo Sandoval, ex Presidente de la COPARMEX en Puebla), para lograr la candidatura y después la Gubernatura (que aún desempeña).
En la gubernatura de Puebla, fortaleció con recursos cuatro estructuras partidistas, La CROC, y las tres Antorchas (aunque ahora sólo parezca ser una)

Actividades políticas:

Pertenece al PRI desde 1963. Una anécdota señala que ingresó a ese partido político hasta la muerte de su padre y pese a la oposición de su madre, dado el resentimiento de ambos a la estructura priísta, por los ataques sufridos desde ahí, siendo Gobernador del Estado de Tabasco.

Se integra como Auxiliar del secretario general de la Confederación Nacional Campesina (1963-1964), junto a Javier Rojo Gómez (quizá el hombre de mayor ascendencia sobre Carlos Alberto Madrazo Becerra, al iniciarlo en la administración pública en el DDF y hacerlo Diputado Federal en 1942). Quien solicitó al entonces Presidente de la República Gustavo Díaz Ordaz, una diputación para Bartlett Díaz, sin embargo, el entonces Presidente Nacional del CEN del PRI, Madrazo Becerra, lo marginó ofreciéndole trabajar junto a él.

Como miembro del CDN de la CNC, le fue encargado la redacción del Reglamento y las Bases de Operación de la Aseguradora Nacional Agrícola y Ganadera S.A..

Participó como miembro activo de la representación de México ante la Mutualité Agricole de París y ante la FAO en Roma, en 1962.

Se logró colar en el grupo comisionado ante la FAO por nuestro país, para realizar estudios del seguro agropecuario en el mundo, en Roma, Italia, en 1963.

Tuvo entonces una muy modesta participación en la campaña política de Gustavo Díaz Ordaz. Cabe destacar que previo a su participación en la CNC, esta central campesina se encontraba muy debilitada, incluso estaba en gestación la CCI y Manuel Bartlett se convirtió en el brazo fuerte de Natalio Vázquez Pallarres, que fue el encargado de la reconformación ideológica de la CNC.

Fue Secretario auxiliar del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional (1964-1965), por invitación directa de Carlos Alberto Madrazo, que le encargó de manera muy concreta la operación política para la selección de candidatos en el norte del país, en lugar de la diputación que le había prometido Rojo Gómez, cabe destacar que en ese equipo de trabajo formado por Madrazo Becerra, también colaboraba Miguel Alemán Velazco.

Como parte de las teorías renovadoras de Madrazo Becerra, propuso los procesos de auscultación directa, que realizaría Bartlett, la primera entidad en que esto sería puesto en marcha era Sinaloa, lo que le costó a Bartlett un enfrentamiento con Leopoldo Sánchez Celis, que era Gobernador de esa entidad.
Se dice que la caída Madrazo, fue producto de esta desavenencia entre Bartlett y Sánchez Celis y la enérgica protesta del poderoso Gobernador ante Gustavo Díaz Ordaz, pese a la estrepitosa caída de Madrazo, Bartlett permaneció en el PRI como Director de la revista La República (1965-1968), desde el órgano oficial del PRI, se encargó de mantener un voluminoso archivo personal con documentos de diferentes personalidades políticas regionales y nacionales, colaboraron en la revista en esa época: Eduardo Pesqueira Olea, Víctor Manzanilla Schaffer y Daniel Cossío Villegas, entre otros.

Logró mantenerse a flote durante la administración priísta de Lauro Ortega y estableció una estrecha relación con este político morelense además de con Alberto Calderón Amador, entonces jefe de ayudantes del líder priísta y después Director General de la Comisión de Libros de Texto Gratuitos durante la administración de Bartlett en SEP; con Fernando Elías Calles, a la postre su subsecretario en la SEP.

En ese entonces también apoyó la carrera de Heladio Ramírez López, ex Gobernador de Oaxaca. Bartlett deja el PRI tras la salida de Lauro Ortega en 1968 y viaja a Europa para realizar estudios de doctorado. A su regreso se integra a la CNOP, con el apoyo de Reynaldo Guzmán Orozco, en donde duró muy poco tiempo, para integrarse a la administración pública al lado de Mario Moya Palencia.
Regresa al CEN del PRI, como Coordinador General de la campaña presidencial de Miguel de la Madrid Hurtado (1981-1982) y Secretario General del CEN del PRI (hasta noviembre de 1982).

Otros datos de interés:

En 1990 la DEA inculpó a Manuel Bartlett en el caso Camarena, señalando entre otras personalidades a Enrique Álvarez del Castillo y Juan Arévalo Gardoqui.

Ahora se sabe que la publicación de esta información fue promovida por Carlos Salinas de Gortari a través de una filtración que realizó la DEA, el entonces Gobernador poblano ganó un juicio civil contra de la DEA y después entabló uno penal contra el ex Directos de la Agencia.

Un testimonio certificado por la Notaría Pública del condado de Los Angeles, que se utilizará para reabrir el caso Camarena ante el Gran Jurado de California en 1998, revela que el grupo especial de agentes de la DEA que llevó a cabo la denominada Operación Leyenda decidió destruir al entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz, porque tenía mucha influencia política en México, y así evitaría que llegara a la Presidencia.

En su declaración notarial número 1075901, Héctor Manuel Cervantes Santos, testigo estrella del juicio que se desarrolló en Los Angeles de agosto de 1991 a septiembre de 1992 para identificar a los culpables del asesinato de Enrique Camarena, narra la forma en que fue preparado por la DEA para señalar a Bartlett Díaz y al secretario de la Defensa, Juan Arévalo Gardoqui, como narcotraficantes e involucrarlos en la conspiración criminal, elementos claves para que la justicia estadounidense pudiera en un futuro cercano detenerlos y llevarlos a juicio.

Cervantes Santos, ex policía y guardaespaldas del narcotraficante Javier Barba Hernández, relata cómo lo obligaron los agentes de la DEA Antonio Gárate y Héctor Berréllez, así como el fiscal Manuel Medrano.

En 1995 Berrellez confirmó a su testigo que recibiría un total de 200,000 dólares, pero en dos pagos. Y en efecto, en septiembre de 1995, David Devore de la DEA entregó a Cervantes antes un cheque por 100,000 dólares; empero, nunca completaron la suma de los 200,000 ofrecidos y eso fue lo que convenció al testigo estrella de la DEA para desenmascarar a sus antiguos patrones.

En el proceso de selección de candidato a la Presidencia de la República, Manuel Bartlett logró apoyos importantes al interior de la clase política, así con el Grupo Atlacomulco a través de Gustavo Baz (que entonces era la cabeza del grupo), estableció una alianza de apoyo mutuo y noagresión (incluso se sabe que este político realizó cabildeo importante con Jorge de la Vega, entonces Presidente del CEN del PRI). También logró el apoyo incondicional de Rodolfo González Guevara (que a la larga se convirtió en el principal instigador en la conformación de la Corriente Democrática, que se convirtió en la mayor escisión priísta y después fue la base del Frente Democrático Nacional).

Sin desprenderse del PRI, se sabe que Bartlett (tras el destape oficial de Salinas) participó en el financiamiento del FDN e incluso en las primeras etapas del PRD, pues siendo Secretario de Educación Pública, apoyó a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), con la intención de restar fuerza al SNTE y lograr el objetivo de trasladar a los estados federados, la administración educativa que entonces era una gran carga administrativa para la Federación.

Parte de esos recursos (especialmente en el DF, Chiapas, Oaxaca y Veracruz), fueron a parar a las estructuras partidistas locales del PRD.

Tras la nominación de Salinas, Bartlett se presentó ante el candidato con un gran expediente que documentaba entre otras cosas la vinculación de la familia Salinas Lozano, con conocidos narcotraficantes y la adicción de Carlos a las drogas y fiestas escandalosas, solicitándole su permanencia en primer plano (una Secretaría).

Entonces también enteró a Carlos Salinas, de una conspiración desde el SNTPRP (al frente del cual se encontraba Joaquín Hernández Galicia), para apoyar la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas, situación que agradeció Salinas.

Su proyecto político:

Bartlett en varias ocasiones ha manifestado de manera pública que en la contienda de selección del candidato en 1987, él era la mejor opción y ha criticado de manera abierta la política neoliberal seguida desde la administración de Salinas.

Es un ferviente defensor de los conceptos básicos del PRI (Nacionalismo Revolucionario), señalando que en las raíces del partido, se encuentra su fortaleza, arremete de manera directa contra los opositores (especialmente contra la derecha conservadora, haciendo alusión directa al PAN).

Ha encarado de manera directa a Diego Fernández de Cevallos, Vicente Fox y Carlos Medina Plascencia y muy seguramente lo seguirá haciendo mientras pueda.

Incluso con Medina Plascencia tuvo un fuerte enfrentamiento cuando se operaba la federalización educativa.

Aunque se considera que Bartlett, no puede reponerse aún de la descalificación sufrida en 1987, y su delirio de grandeza, le hace perseguir una quimera; aunque en realidad en 2000 dejó la “posible postulación” al acordar con Cuauhtémoc Cárdenas de manera implícita una posición política en caso de resultar electo este.

De hecho diversos análisis de ese tiempo consideraban que al interior del PRI existen más opositores a la posibilidad de Bartlett que interesados en esa candidatura, pese a las alianzas con el grupo salinista, para lograr este fin, con personajes como José Córdoba Montoya (muestra de ello fue el apoyo a José Luis Flores Hernández, como precandidato a la Gubernatura de Puebla) y con José Ángel Gurría.

Otro enlace con el equipo salinista fue María Elena Vázquez Nava, que cobró un jugoso contrato para la unificación de los cuerpos de seguridad estatal y municipal.

Uno de sus más cercanos colaboradores en materia electoral es Óscar De Llasse, que incluso en los procesos electorales de Puebla en 1995 y en la preselección del PRI en 1998, participó. De Lasse, funcionó como Secretario General Adjunto de Gobierno de Puebla, gracias a un contrato millonario que le ofreció el Gobierno del estado de Puebla y está en permanente contacto con Chema Morfín.

Desde la “caída” del sistema en 1988 le acompañan además José Newman Valenzuela y José Saldivar, que han realizado diversos trabajos concretos de operación política para el exgobernador poblano.

A este grupo se ha sumado Fernando Elías Calles, que desde la Ciudad de México, se encarga de realizar los enlaces pertinentes para una posible candidatura de Bartlett a la Presidencia de la República.

Elías Calles, además se ha encargado del proyecto de difusión de Bartlett en toda la República Mexicana, por lo que en conjunto con Cesar Augusto Santiago (incondicional de ambos y muy conocido instrumentador político), están desarrollando la estrategia de apoyos y la campaña de presencia en medios.

Otras alianzas políticas realizadas, se conocen de manera pública como el famoso Sindicato de Gobernadores, en el que se supone participaban además de Bartlett, Mario Villanueva (que por cierto ha repetido hasta el cansancio que sólo Bartlett, puede ser capaz de lograr una verdadera refundación del PRI); Víctor Cervera Pacheco, Patricio Chirinos Calero, Roberto Madrazo Pintado y José Antonio Álvarez Lima. Otros señalan además como aliados de Bartlett a Manlio Fabio Beltrones Rivera.

Cuenta con el apoyo irrestricto de Carlos Rojas González, que desde que era Subsecretario en Sedesol, estableció una relación de amistad muy cercana con él.

Entre los empresarios beneficiados en Puebla por el exgobernador y las estructuras que ahídejó se encuentra Carlos Peralta de IUSA; José y Alberto Abed, de la constructora Apycsa y ex accionistas de Banco Unión con Cabal Peniche; Armando Henaine Bojail; Javier Rodoreda Artasánchez; Jorge Hank Rhon y Guillermo de Jesús Occeli. También se concesionó obra a las empresas ICA y GDM de Cresencio Ballesteros.

Otro empresario con fuertes intereses en Puebla que ha establecido contacto directo con el grupo cercano al Gobernador Bartlett, es Félix Sánchez Soler, vicepresidente de LaSalle Partners.

Pedro Azcué, es el empresario que se encargó de la adjudicación de terrenos del Proyecto Angelópolis, convirtiéndose con ello en uno de los más influyentes negociadores de Bartlett ante la clase empresarial local, pues la adjudicación de terrenos ha sido realizada con criterios más políticos que económicos.

En el PRD logró infiltrar mandos locales, como Norberto Amaya Aquino y Eduardo Fuentes de la Fuente. En el ámbito nacional, parece contar con la total aprobación de Beatriz Pareces Rangel y con el apoyo, aunque más velado, de Elba Esther Gordillo Morales.

Principales colaboradores:

Quizá el más cercano y permanente colaborador de Bartlett, durante su vida administrativa sea José María (a) Chema Morfín, que además está casado con la hermana de Rafael Sebastián Guillén (a) Subcomandante Marcos.

Héctor Azar Barbar, representante de los grupos pujantes de libaneses asentados en Puebla y uno de los operadores políticos ante los grupos empresariales emergentes en Puebla, fungió como Secretario de Cultura.

Como Secretario de Desarrollo Económico, colaboró con Bartlett, Mario Riestra Venegas, que desde ese cargo, se ha convertido en el principal distribuidor de juego económico a los grupos de poder locales, sin embargo, ha desarrollado una actividad muy controvertida, que es constantemente criticada por los empresarios de corte panista, que han sido relegados por la administración.

Juan Carlos Palafox Vázquez, que fue Presidente de la Gran Comisión del Congreso local, uno de los más cercanos colaboradores de Bartlett, su operador político desde hace más de 10 años en el ámbito local, fue su Secretario General de Gobierno en la primera parte de esta administración y Presidente del CDE del PRI durante la campaña política, hace mancuerna con un primo de él de nombre Juan Carlos Palafox Pérez, que en la Ciudad de México, operó un grupo de seguimiento político.

Un importante enlace de Bartlett con grupos empresariales nacionales e internacionales es Eduardo Barclay Arce, este personaje es además su enlace con Francisco Labastida Ochoa.