miércoles, 19 de agosto de 2015

Los calcetines no estaban al revés

Cuando tus niveles de aprobación se encuentran en 34%, cuando el 64 por cientos de los encuestados manifiestan su desaprobación por la gestión pública y cuando sabes que las redes sociales, los usuarios de las TIC y los cibernautas mexicanos en general, son la población más informada, más crítica y más combativa del país, se les ocurre (de esas ocurrencias geniales) un tuit “aclarando el #calcetingate” para demostrarnos que los calcetines no estaban mal puestos.
Una joya que desató la furia de los señores que participan en esa red social, una verdadera delicia de estupidez, pero a quién se le ocurrió semejante aberración.

Pues bien, los calcetines no estaban al revés y ya quedó demostrado y aceptando sin conceder ya se aclaró el #calcentingate, pues bebieran aprovechar ese fabuloso instrumento de los tuits para aclarar asuntos verdaderamente trascendentes para el país, como las causas del estancamiento económico; las razones de la escalada de violencia social y gubernamental; la podredumbre del sistema político nacional que hoy lleva a una absoluta falta de credibilidad social es todas las instituciones nacionales; las causas de que los inversores nacionales e internacionales hayan mostrado tan poco interés en la ronda uno de las licitaciones petroleras; las causas del incremento del precio del dólar y, por qué no, los verdaderos intereses del señor Hinojosa al construir la Casa Blanca de la señora primera dama.

Decía hoy Fernanda Familiar que: “los peores enemigos de Peña Nieto están en su entorno más cercano”, pero me atrevo a discrepar, el pior (así) enemigo de Peña Nieto es él mismo y no porque “no entienda que no entiende” sino porque cree que los mexicanos tampoco entendemos el nivel de inoperancia gubernamental, porque en su cálculo político la realidad es una variable sobre la que considera puede influir.

Dicen que la paranoia lleva a niveles de fuga de la realidad, pero no es el caso de Peña Nieto; no es paranoico, simplemente su memez los lleva a suponerse superior a los que lo critican; me dicen que en actos públicos lejos de escuchar impone; que ha dejado de recibir a todos aquellos que le han hecho saber la necesidad de hacer las cosas de otra manera; que ignora la crítica e incluso desdeña a quienes lo critican.

Hace algunos años dos personajes que fueron mencionados como posibles candidatos del PRI a la presidencia de la república, se reunieron en el rancho de uno de ellos, en Veracruz (por cierto) y platicaron respecto de la insistencia de la prensa en usar sus nombres pese a saber que estaban impedidos constitucionalmente para ese cargo; llegando a la conclusión (simple conclusión) de que en el juego del poder ellos fueron sólo consejeros y lograron más desde esa posición que si hubieran estado habilitados para ser presidentes.

Los políticos, los verdaderamente políticos, escuchan, valoran, interpretan y deciden; los mentores, orientadores o asesores, tratan de comunicar de manera clara su opinión y argumentan con suficiencia sus premisas; para que el trajo de los últimos tenga frutos, debe haber capacidad de escuchar e intención de “flexibilizar” su posición.

El señor Peña, dejó de escuchar porque no está dispuesto a cambiar sus decisiones y ya entró a la última parte de su soledad en Palacio que magistralmente trata Avilés Favila, Peña Nieto es como dijo alguien una figura políticamente insignificante y desgraciadamente muy peligrosa por su nivel de autoritarismo.

Ya nos enteramos que las calcetas se las puso bien pero debemos asegurarnos que no equivoque sus decisiones pues esas afectan a México.

SALUD

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martes, 18 de agosto de 2015

Las cifras alegres de Peña y la realidad nacional

Hoy al inaugurar un hospital regional en Apatzingán el señor Peña Nieto, nos hace saber que según CONEVAL “la población con carencia de acceso a servicios de salud se redujo en un casi 14 por ciento” (así) luego dice que eso significa que 3.5 millones de mexicanos accedieron a esos servicios en dos años, lo que significaría por una simple regla de tres que todavía le faltan 25 millones de mexicanos y que a ese paso (sin considerar las dificultades de las poblaciones más marginadas) tardaríamos un poco más de 14 años para lograr que TODOS los mexicanos tuvieran acceso a la salud.

Luego nos dice: “A veces no se logra dar justa dimensión a lo que cada una de estas obras significa en la mejora de la calidad de vida de los habitantes de una región; pareciera que fuera ya parte de algo ordinario y común el estar entregando obras” sólo para decirle al respecto que para ellos parecería algo así, para la sociedad en realidad no lo es, puesto que sabemos del oneroso gasto que ello representa, pero además porque ni es tan ordinario y más bien es sólo de relumbrón, de presencia en medios, de apariencia y hasta de promoción personal, como es el caso, en el que todo el gabinetazo local (priista por supuesto) estuvo presente, antes de su salida y relevo por parte de Silvano Aureoles y “divina” compañía.

El mismo Peña, dice que con esta obra se cumplen 200 de los 250 compromisos comprometidos hace un año “para realmente reestablecer el orden la tranquilidad de Michoacán” (así) pues parece que cuatro quintas partes de lo que “comprometió” no han servido para gran cosa pues Michoacán sigue en guerra y los michoacanos no han recuperado ni parte de su tranquilidad.

En seguida y ya olvidándose de Michoacán, les recetó a los presentes una serie de “avances” en materia de la Cruzada Contra el Hambre y acaba diciendo que también según el CONEVAL: “de ese 100 por ciento de la población que contaba, o que estaba en esta condición de pobreza alimentaria, seis de 10 personas, es decir, 60 por ciento, lograron superar esta condición” cifras alegres o del CONEVAL o del señor Peña, pero cifras alegres, de los siete millones de mexicanos que reconoce la Cruzada Contra el Hambre como población objetivo, hoy hay una población objetivo de 8.4 millones (20% más que al inicio de la famosa cruzada)

Los mexicanos no estamos mejor que en 2012, es más no estamos mejor que en 1994, es más con cierto grado de certeza y según los instrumentos de medición, seguramente tampoco estamos mejor que en 1976; los salarios se han deteriorado de manera alarmante, el poder adquisitivo es apenas una fracción de lo que era en 1980; los niveles de empleo (pece al engañoso sistema de medición) hoy son mayoritariamente informales o ilegales (casi el 60% de la economía lo es); cuatro de cada cinco mexicanos mayores de 50 años no tienen asegurada una pensión digna y a como van las cosas cuatro de cada cinco mexicanos en general no la tienen; los nubarrones económicos internacionales no dejan ver la posibilidad de una mejora inmediata e incluso mediata; 60 por ciento de los empleos “creados” durante esta administración pagan menos que los promedios nacionales y las actividades primarias nacionales simplemente han estado “olvidadas” desde hace 30 años.

Ya instancias internacionales y nacionales establecen que en el mejor de los casos, la economía mexicana estará creciendo un promedio de 2.1% durante todo el sexenio.

Las cuentas alegres del señor Peña Nieto, sólo alcanzan para endulzar los oídos de un grupito de socios y amigos que siguen haciendo negocio con la construcción y la inauguración de un hospital regional en Apatzingán es parte de lo que el gobierno le debe a los mexicanos desde hace más de 50 años.

Los mexicanos dimensionamos de manera adecuada cada cosa que pasa en México y sabemos que la Casa Blanca de la gaviota, es una afrenta; sabemos que la ineficacia del señor Videgaray y su “presupuesto base cero” son una estupidez, los mexicanos seguimos esperando los crecimientos económicos prometidos; un México sin violencia sólo existe en la cabeza hueca de Osorio Chong y el México de apego a la legalidad es otro de los “mitos geniales

La economía que olvida su dimensión social acaba siendo un instrumento que beneficia a unos pocos gracias al sufrimiento de muchos y dedicarse a promover su imagen no hace un mejor país, es más hace un país más desigual y lo evidencia.

SALUD

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martes, 11 de agosto de 2015

Cambiar para seguir lucrando

Tres, los tres “grandes” partidos políticos nacionales se encuentran en un proceso de “cambio” de dirigencias, el PAN y Ricardo Anaya bajo el lema "la rebelión de las bases", prevé continuar con el camino “olvidado” en 1997 (cuando siendo Felipe Calderón presidente nacional) dejó que Vicente Fox se apropiara de la estructura para lograr el poder presidencial.

El PRI, en donde a la muy vieja usanza del candidato de unidad, con Beltrones busca “un nuevo acercamiento” con el poder presidencial, para “apoyar” la gestión administrativa de las figuras políticas surgidas de ese membrete político.

El PRD sin figura pública aparente, acepta la “propuesta” de su Carlos Navarrete de “camisa nueva”, es decir propone lo mismo que hace apenas un año propuso Cuauhtémoc Cárdenas, en el sentido de “una dirigencia sin ataduras
Es decir regresar al pasado, volver al México de los 90, en que los partidos políticos controlados por un hombre omnipotente, controlaban todo y decidían todo.

Parece que ellos tampoco aprenden del pasado, pues ya quedó demostrado que un PAN dogmático y ortodoxo sólo sirve al poder, sólo es útil a los intereses de un grupito acostumbrado a “negociar” a venderse bien y rápido; a los intereses de las clases que lo controlan y lo mantienen como comparsa en el juego del poder.

Un PRI entregado a los designios presidenciales es un partido sin futuro, sin bases, sin dinámica propia y, sobre todo, sin capacidad propia para hacer política; es un esqueleto al servicio del poder, una posición más para colocar a los amigos del primo que quedó desempleado y una caja sin valor, como dijo Elba Esther tras su encontronazo con Madrazo “una triste agencia de colocación

Un PRD sin vida, sin grupos, sin discusión, sin capacidad de disentir vuelve a ser una estructura para buscar puestos a toda costa, para crecer electoralmente y para hacer negocio con los puestos logrados; una caja registradora para unos cuantos, a los que desean rendimientos electorales a cambio de autonomía, a los que confunden la democracia con ganar elecciones.

Esos partidos ya los conocimos, esas maneras de hacer política ya las vivimos, esos mecanismos de “negociación” para hacer aparecer como mecanismos “democráticos” en los que “todos ganan menos los mexicanos” son parte de los entramados que dieron lugar al “milagro mexicano” y después con las componendas del poder modernizador nacional.

Esas etapas de un México en paz, proveedor de desarrollo nacional, capaz de hacer crecer la economía (aunque los mexicanos ni siquiera nos enteráramos de ello), es parte de un modelo político totalitario que controlaba todo, que era capaz de infiltrar todas las estructuras de poder local y que con un mecanismo de cernido, separaba a quienes se oponían a él.

Pero ese México de antaño, dejo de estar, ese México, de mexicanos sumisos, dispuestos a aceptar los “designios” de dios y la naturaleza, a aceptar la “mano invisible” del mercado, desapareció hace más de treinta años.

Hoy los mexicanos y la capacidad de comunicarnos, la incapacidad (inmensa incapacidad) de creer en nuestros gobiernos, la decisión de asumir nuestro destino (aunque nos falte organización para hacerlo) estamos dispuestos a no regresar a esos modelos políticos; aunque parezca que sí.

En el PAN los hombres de “sangre azul” volverán a tomar la estructura; en el PRI el todopoderoso pondrá a una figura abyecta y sumisa; en el PRD regresará el caudillismo; pero no volverán los tiempos en que eso se podía hacer.

Pues bajo el lema común de “cambiar para seguir lucrando” las tres fuerzas políticas nacionales más importantes, creen (así de creer) que pueden hacer lo que Díaz Ordaz o Echeverría, piensan que el salinato (y sus atrocidades) pueden regresar impunemente; nos tocará a nosotros decidir que México queremos.

SALUD

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viernes, 24 de julio de 2015

Razones para un Paro Nacional

Para entender una gran acción social que sea capaz de mandar un mensaje claro a las estructuras de poder real nacional habría que primero explicar lo emblemático de la fecha, así pues, un 14 de octubre de 1905 Trotsky (iniciador de la revolución rusa que concluye con la implantación del primer estado socialista en 1917 y conceptualizador de “la revolución permanente” como término consustancial a la extensión de un modelo social en el mundo) convoca a un gran paro nacional que logró que más de 1.8 millones de obreros rusos pararan absolutamente y que casi 3 millones de pobladores rusos participaran activamente en el movimiento.

El mismo Trotsky en su primera evaluación del movimiento (que se conoce como la primera revolución rusa) retoma a Dzvelegov (constitucionalista ruso y revisor de los derechos fundamentales) con el siguiente párrafo: "la sociedad misma tiene que demostrar, en el momento decisivo, su disposición a sublevarse para proteger su Constitución" para llegar a la siguiente conclusión en su revisión de Resultados y PerspectivasLo único necesario es que la sociedad misma esté dispuesta a resistir. Sigue siendo desconocido por qué camino debe hacerlo. Si algo resulta claro de estas evasivas es que, en el corazón de nuestros demócratas, el miedo a la soldadesca de la autocracia ha sido vencido por el miedo al proletariado en armas

Rosa Luxemburgo (revolucionaria alemana, de origen polaco y contemporánea de Trotsky) concluyó que “la huelga de masas es sólo uno de los elementos de lucha revolucionaria” y catalogó ese ejercicio trotskista como un inminente avance.

No sé si esto fue considerado por los convocantes del paro nacional del 14 de octubre de 2013, en defensa del petróleo o los que en 2014 que bajo el argumento de: “detener todo para mover a México” que se convirtió en la primera jornada de protesta ante la desaparición de 43 jóvenes normalistas, sé que una evaluación crítica de los dos paros anteriores tuvieron una repercusión real sobre las fuerzas económicas locales, pero puedo decir que en 1903 la convocatoria rusa logró que unos 87 mil obreros pararan y la de 1904 apenas tuvo influencia en 25 mil.

También puedo decir que esta vez fue convocada con mayor tiempo, que está siendo apoyada por amplias capas sociales, por algunas figuras públicas y asociaciones ciudadanas; en general hay mayor participación y difusión del evento.

Pero además, hoy a casi tres años de inicio de la actual administración las condiciones subjetivas están más alineadas a favor de un buen resultado; en México en los últimos tres años las condiciones de vida de la población se han deteriorado de manera alarmante: aumentó el número de mexicanos en situación de pobreza, los salarios sociales han disminuido sistemáticamente, los actos de corrupción gubernamentales y privados se han multiplicado, la “ineficiencia” gubernamental federal y local es absolutamente “imperdonable”, los márgenes de participación social en acciones públicas se han cerrado, en resumen se ha proletarizado a los mexicanos.

No hay un proyecto de nación creíble, el gobierno con su “mover a México” ha logrado que cada vez mayores capas de la población lo vean más como el enemigo a vencer que como la posibilidad real de mejorar las condiciones socioeconómicas personales, familiares, comunitarias, nacionales y hasta políticas del país.

Las condiciones objetivas han mostrado deterioro desde hace ya tres décadas de manera permanente: el “prometido” crecimiento económico que vendría con las “reformas estructurales” sólo se dio sólo en sus sueños, los niveles de violencia se incrementan a diario, las acciones de represión se multiplican a diario, el uso de la “violencia institucional” contra la población es cotidiano y permanente; la pauperización social ya afecta la capacidad de sobrevivencia.

En una vorágine de corruptelas, compadrazgos y contubernios nos muestran de manera descarnada su insaciable apetito por apoderarse de nuestros recursos, de nuestra riqueza y hasta de nuestra dignidad; un paro nacional es el mejor instrumento para mostrar al gran capital nacional nuestro hartazgo.

Un día sin trabajo, sin estudio, sin consumo significa millonarias pérdidas para los que pueden influir en el gobierno; pero es para la población mexicana un mecanismo de mostrar su absoluta inconformidad con un gobierno incapaz, corrupto y degradante.

Apoya el paro nacional este 14 de octubre “hasta la victoria

SALUD

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jueves, 23 de julio de 2015

La educación que merece Oaxaca

En tanto que el Plan Nacional de Desarrollo establece: “se propone transitar hacia una sociedad equitativa e incluyente. Para lograrlo, se plantea generar esquemas de desarrollo comunitario con un mayor grado de participación social” y lo desarrolla de manera somera en el Objetivo 2.2. Transitar hacia una sociedad equitativa e incluyente, que bajo su primera estrategia se propone “Generar esquemas de desarrollo comunitario a través de procesos de participación social

Concatenando esto con lo señalado por el Programa Nacional de Educación “El esfuerzo desplegado para elevar la calidad de la educación en todos los tipos y modalidades debe ir acompañado por principios de equidad y de inclusión. El Estado debe comprometer mayores recursos y esfuerzos donde más se requieren, entendiendo que el carácter compensatorio del quehacer público demanda mayor atención para la población más vulnerable

En tanto que la población de Oaxaca se encuentra entre las más vulnerables del país, vulnerabilidad que se manifiesta por condiciones ancestrales de rezago social, que tienen en la educación uno de sus componentes más visibles; una manifestación viva de los rezagos sociales pero no la única, es más, quizá la educación en Oaxaca es resultado de los otros indicadores sociales y no a la inversa, como se ha tratado de señalar.

Pobreza, desigualdad, sometimiento, carencias alimenticias, insuficiencia de servicios de salud, son rezagos mucho más importantes para la autoridad local; pero dejando de lado todo ello creo que podemos pensar en un modelo educativo que sea capaz de mejorar ese aspecto de la vida pública local.

Quisiera iniciar diciendo que para el ciclo escolar 2012-2013 (último para el que hay
 datos) encontré indicadores muy alentadores respecto de la educación en esta entidad federativa:
INDICADOR
NACIONAL
OAXACA
Tasa Neta de Escolarización Básica (3 a 14 años de edad)
93.9%
96.3%
Tasa Neta de Escolarización Preescolar (3 a 5 años de edad)
70.7%
80.2%
Tasa Neta de Escolarización Primaria (6 a 11 años de edad)
100.3%
101.2%
Tasa Neta de Escolarización Secundaria (12 a 14 años de edad)
82.4%
73.7%
Tasa Neta de Escolarización Media Superior (15 a 17 años de edad)
52.9%
46.4%
Tasa Neta de Escolarización Profesional Técnico (15 a 17 años de edad)
3.9%
2.3%
Tasa Neta de Escolarización Bachillerato (15 a 17 años de edad)
49.0%
44.1%
Según esa información, los niveles de preescolar y primaria están siendo atendidos en proporciones mayores los promedio nacionales y es a partir de la educación media en donde los índices de atención local se rezagan.

Pero revisando los niveles de reprobación y eficiencia terminal de la educación primaria, me encuentro un dato alarmante, pues mientras en promedio en el país la reprobación es de 2.1%, en Oaxaca es del 5.2% es decir 2.5 veces o 150% superior; en cuanto a la eficiencia terminal de ese mismo nivel educativo, en la república es del 96% y en Oaxaca de 91.6%.

En cuanto a la población general de Oaxaca para ese mismo ciclo escolar, el analfabetismo se ubicó en 16.2% (que es 2.7 veces el promedio nacional, ubicado en 6.1% y el más alto de la república mexicana) y el grado de escolaridad de la población oaxaqueña llega a 7.2 grados es decir un año de educación secundaria en promedio (mientras que a nivel nacional se cuenta ya casi con secundaria completa 8.9 grados, siendo el segundo más bajo de México)

Así pues, e esfuerzo realizado por el país para incorporar y mantener a los niños en educación rimaría, durante las décadas de los 60 y 70, lo realizó Oaxaca en la última década y lo logró, pero sus rezagos ahora se muestran en población adulta.

Para lograr el avance al respecto de los niveles de educación primaria y preescolar que se realizó en Oaxaca, requirió de incorporar profesores sin los perfiles establecidos por la normatividad nacional y aunque no tengo cifras totales de los perfiles docentes (pues en Oaxaca sólo fueron “censados” 1,098 de los 50,482 maestros frente a grupo de educación básica que según las Estadísticas Básicas del ciclo escolar 2011-2012 existían) de ese minúsculo universo de profesores censados, el 18.3% no cumple con el nivel de escolaridad requerido por la norma (es decir no son normalistas o superiores) pero aunque es el más alto de la república, no debiera ser alarmante, pues es un hecho que esos maestros (aunque no cumplen con el perfil de estudios) se dedican a atender sus escuelas, a formar a sus educandos y, sobre todo, hacen un verdadero esfuerzo profesional por ser aglutinadores sociales en sus comunidades educativas.

Sin menoscabo de la necesidad de hacer un esfuerzo por lograr que los docentes frente a grupo de educación básica cuenten con un perfil educativo adecuado y tras un verdadero censo de docentes en la entidad, sería importante definir las carencias más apremiantes (en materia académica o metodológica) de ellos y elaborar contenidos específicos para favorecer su aprehensión y aplicación.

Observada la “reforma educativa” desde un ángulo innovador, empezar por la capacitación docente quizá resulte más productivo que empezar por la evaluación; pero para ello son indispensables dos pasos previos: Conocimiento de las capacidades reales de los docentes frente a grupo, y fortalecimiento de las aptitudes de manera focalizada, de manera personalizada.

Hacer un esfuerzo para atender la situación educativa local a partir de una visión integral y con un desinteresado atrevimiento, quizá sea la primera forma de atacar el problema, en Oaxaca, como en muchas regiones de México, los maestros son el principal motor de cambio social, son promotores comunitarios naturales y tienen (sienten) un verdadero interés por un mejor futuro, requieren instrumentos técnicos y condiciones de trabajo adecuadas para hacerlo.

Un gran proceso de actualización docente antes que nada sería un primer paso, pero para ello se requiere un esquema integral que no permita fugas, que llegue hasta la última comunidad o haga que los profesores de ella lleguen hasta los centros de capacitación en las mejores condiciones.

Se trataría de estructurar un programa experimental (quizá en 30 comunidades de unos 5 ó 6 municipios de las zonas más marginadas del estado) en el que se estructure a partir de los contenidos educativos generales y específicos, que se dan a los alumnos una evaluación y se adecúen para hacer del proceso educativo un verdadero motor de mejora social.

Se trataría de demostrar que la educación pertinente es la que ofrece contenidos propios a los niños (con profesores identificados con la comunidad) en lugares dignos y con materiales adecuados, sería como dice el PND de “transitar hacia una sociedad equitativa e incluyente” para ellos, como dice el PNE: “El Estado debe comprometer mayores recursos y esfuerzos donde más se requieren

Una evaluación de los avances de esa acción seguro mostrará que hay otra manera de hacer una “reforma educativa” que la propuesta federal.

La idea principal sería indicar con claridad y precisión que la educación básica puede hacerse bajo condiciones “diferentes” pero de manera mucho más eficiente que la “educación” generalizada e impuesta.

Pero el otro problema, el de las poblaciones adultas hasta ahora marginadas de la educación formal en el estado de Oaxaca también debe ser atacado, primero con procesos de alfabetización y certificación (que por cierto son más barato, eficientes y rápidos) para que mejores padres puedan “impulsar” la educación de sus hijos.

Después sería repensar la educación media (secundaria) en función de una realidad sociodemográfica muy específica del estado, sin tener en este momento datos concretos puedo decir que la educación secundaria en Oaxaca, requiere no sólo de infraestructura y docentes, sino de condiciones socioeconómicas que permitan a los jóvenes acercarse y permanecer en ella.

Quizá un gran programa de becas y estímulos (quizá hasta con la participación de la iniciativa privada) puede ayudar al respecto.

SALUD

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martes, 21 de julio de 2015

El futuro de la educación en Oaxaca

El rezago educativo del estado de Oaxaca es ancestral, ya hacia 1984 recuerdo la necesidad impostergable (hace más de 30 años) de hacer un gran proyecto “compensatorio” para favorecer la mejora de la calidad educativa en Oaxaca (junto con Chiapas, Guerrero y Michoacán) y lograr indicadores educativos similares a los promedios nacionales; entonces esas cuatro entidades federativas presentaban en educación básica y en indicadores como analfabetismo o nivel de escolaridad graves atrasos.

Hoy como hace 30 años Oaxaca, es uno de los estados con un promedio de escolaridad abajo del promedio (el más bajo del país), con un muy alto nivel de analfabetismo; con el mayor nivel de rezago educativo (más del 50% de su población no ha concluido la educación básica el más alto de México); una cobertura de educación media superior y superior muy limitada.

El sistema educativo local no contempla de manera integral la multiculturalidad (riqueza de esa cálida tierra), es más de sus nueve grandes lenguas (Chatino, Chinanteco, Chontal, Huave, Mazateco, Mixe, Mixteco, Triqui y Zapoteco) y otras lenguas originarias y endémicas como el Náhuatl o Amuzgo de Oaxaca, con más de 30 variables dialectales (idiomas en el más estricto sentido de la palabra) sólo se atienden de manera muy parcial el Zapoteco y el Mixteco.

El rezago educativo de la entidad se atendió de manera emergente desde ese 1984 con programas federales y recursos muy limitados, la política educativa expresada en sus programas estatales y en los programas federales para el sector eran sólo documentos bien escritos, mal implementados y pésimamente operados.
En 1992 el genuflexo gobierno del estado de Oaxaca, entregó el control administrativo, operativo y hasta académico de la educación a la estructura administrativa y corporativa del SNTE, puso en manos de un grupo corporativo un muy complejo asunto que ni el estado, ni la federación habían podido atacar.

Pero la culpa de ello a partir del “diagnóstico” de la “reforma educativa” recayó en los maestros, pero en una sociedad como la oaxaqueña, en un territorio como el oaxaqueño; los maestros son producto de un sistema educativo como el oaxaqueño (son producto del mismo problema)

Pero no sólo los educadores oaxaqueños son parte del problema, de hecho los rezagos en materias como infraestructura (carreteras, presas, vivienda y servicios públicos en general) son similares, las carencias locales son inmensas y los avances son muy limitados en ese gran marco de histórico atraso.

El grupo compacto de la sección 22 del SNTE que desde 1992 convertido en CNTE manejó a su antojo la definición de localidades a atender, el perfil del docente a contratar, los mecanismos de asignación de estos a los centros educativos, los mecanismos de ascenso y hasta los castigos que impondrían a los docentes; la administración pública local perdió el control de los procesos educativos locales, perdió parte de sus facultades.
Las escuelas oaxaqueñas, los inmuebles (cuando los hay) en las zonas más apartadas del territorio oaxaqueño, están absolutamente olvidados, la administración pública local, lejos de propiciar desde ese aspecto un cambio (aunque fuera mínimo) en la educación, simplemente las olvido, las ignoró, las abandonó.

Los procesos de actualización y mejoramiento del magisterio además de limitadas están absolutamente controlados por las estructuras fácticas locales, los grandes procesos de mejoramiento de la calidad del docente, del directivo y del supervisor que se implantaron (aunque fuera de manera limitada en otras entidades federativas) en Oaxaca simplemente no fueron operados, pues “no convenía” a las estructuras de poder que controlaban la educación local.

Los proyectos para el mejoramiento de la calidad educativa local, recaían en los intereses de ese grupúsculo local.

Ahora escucho al gobernador Gabino Cue, señalando que con: mueva estructura, nuevas facultades y nuevos funcionarios, se podrá modificar la condición de atraso que muestra la educación en Oaxaca, que bueno, que se empiece pero quisiera hacer algunas precisiones al respecto.

Una nueva estructura administrativa, con nuevas facultades para dar respuesta a las inmensas carencias que hoy existen en esa entidad federativa no son más que un acto administrativo, un paso necesario pero no suficiente para mejorar la calidad educativa, los componentes educativos locales deben ser trastocados a partir de una certera y muy profesional evaluación de cada uno de ellos, la heterogeneidad de la formación de los profesores quizá permita en principio un gran programa de formación (para los que no fueron formados) de actualización (para los que lo fueron en un plan de estudios diferente) y de mejoramiento (sobre aspectos particulares o específicos resultado de sus necesidades); la planeación del sistema en su conjunto deberá fundamentarse en la necesidad de cada localidad y comunidad (con pleno respeto a sus tradiciones y cultura)

Es impostergable (como hace treinta años) un programa de construcción de verdaderas escuelas empezando por las localidades más apartadas del territorio.

La “conectividad” a la que tanta referencia se ha hecho, deberá verse como una necesidad, no como una obsesión, el terreno de Oaxaca no es el más adecuado para ello, mucho más importante que ello (y quizá más barato) será la instalación sanitaria e hidráulica de los planteles.

Lo más importante quizá sea la necesidad de evitar que la CNTE y su líder Rubén Núñez, a partir de la amenaza (permanente chantaje) y una actitud de permanente confrontación retome parte de la responsabilidad estatal o revierta el avance.

Importante también será propiciar un ambiente de confianza entre los profesores y la autoridad educativa, que no se base en medidas coercitivas o punitivas, que genere, que propicie, que favorezca la participación comprometida (como hasta ahora) de la mayoría de ellos en el cambio de paradigma.

Es importante que se parta desde la comunidad para la revisión de las prioridades en materia educativa y que toda acción desarrollada sea evaluada por la propia sociedad, para que se genere una nueva sinergia educativa y de compromiso social, son las comunidades más apartadas las que más atención merecen, pero se requieren mecanismos de control social que regresen indicadores de mejora.

SALUD

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