domingo, 23 de abril de 2017

Los simples diagnósticos

Tras un cesudo (así) análisis de la situación de México dice Carlos Salinas: “si bien México es un país que tiene retos y desafíos, sin duda enfrenta tres problemas importantes, los de las “íes”: inseguridad, injusticia e insuficiente crecimiento económico” la verdad no sé si reír o llorar.

Les quiero decir que en la facultad de economía había un profesor de Política Económica (saludos Javier) que decía “a un análisis simplón, corresponderán políticas simplonas” también quiero decirles que el “análisis” de Salinas en abril de 2017, seguramente lo utilizó durante el 87 en que hizo campaña para la presidencia de México y desde entonces lo hemos escuchado miles de ocasiones de parte de nuestros candidatos a todos los cargos populares.

También quisiera decirles que durante el último tercio de siglo me he cansado de escuchar mil y una vez la manera de atacar esos males nacionales, es más creo que Salinas escribió todo un tratado al respecto, en el que el centro de todo era la “modernidad” económica, la inserción de México a la órbita de desarrollo al “capitalismo pleno” como la chicago boy se encargó de denominarla (dignos representantes de esa escuela liberalista se integraron de manera plena al gabinete de Salinas y están ahí desde entonces)

Entonces Salinas nos habló de la “economía social de mercado” y del “liberalismo social” que nos pondrían en esa liga capitalista y proveerían un mejor futuro a los mexicanos y, sin lugar a equivocarme fue quien soltó en 1992 aquella frase “celebre” de “compatriotas, México ya es un país del primer mundo"

Pues cuan equivocado estaba desde hace 25 años, que ahora nos repite que hay injusticia social e insuficiente crecimiento económico, dos características de un estado mexicano desde que ese grupito de “economistas” que mueven a México asumió el poder; el tercer elemento de diagnóstico del señor Salinas es la inseguridad y sin que esto sea casualidad es precisamente desde la administración salinista en que los administradores públicos se metieron a administrar el tráfico de drogas.

Cuando “por recomendación” de Carlos Salinas, Juan Arévalo Gardoquí fue encargado de administrar los carteles, de repartir territorios, de controlar ímpetus y de recolectar las cuotas de cada uno de los “participantes del mercado”; cuando Antonio Reviello Bazán ya con la indicación directa de Carlos Salinas, además de controlar las estructuras criminales y recuperar la parte de los corruptos administradores mediante sobornos, se encargó de atacar selectivamente a algunas células criminales; o cuando Gutiérrez Rebollo, flamante zar antidrogas se convirtió en aliado de uno de los carteles.

La violencia que se generó en el México de finales del siglo pasado y que prevalece hasta nuestros días, no es más que el resultado directo de la intromisión con miras al control de las actividades delincuenciales de parte de las estructuras administrativas federales.

Hoy las tres i (no ies, eso no existe, eso es como ler de Nuño) de que habla Salinas están profundamente Influidas por una Inmensa Incapacidad para Inculcar respeto a las Instituciones, pues ellos las denigraron, las usaron para su beneficio, las Insultaron y las degradaron las Carcomieron con la Corrupción y la Impunidad.

Así que a las tres i de Salinas yo agrego una la IMPUNIDAD y dos c, de CORRUPCIÓN y COMPONENDAS, de las cuales Salinas no es el único culpable, pues todas las estructuras gubernamentales federales, estatales y locales desde 1990 han sido infiltradas por las estructuras criminales llanadas PARTIDOS POLÍTICOS.

Pues las instituciones (que tanto le llenan la boca a nuestros politicuchos) no han sido capaces de mostrar su inconformidad con el régimen.

Pues nosotros hemos permitido que ellos se revuelquen en el lodo de la corrupción con nuestros recursos.

SALUD

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