jueves, 19 de diciembre de 2013

Veinte años después

En respuesta a Leo Zuckermann que hace unos días preguntó ¿en donde están los detractores del TLC?
Aquí estamos

El “argumento” de tan connotado “analista” político y económico en el programa radiofónico de Pepe Cárdenas, era parte de las alabanzas a la reforma energética recién aprobada, ahí señaló que hace 20 años dijimos que el TLC NO TRAERÍA BENEFICIOS PARA MÉXICO (así a gritos y desesperados), que no teníamos capacidad para competir y no había estructura económica y social para garantizar un buen término.

La fuerza de su argumentación se centró en que hoy México es “el mayor exportados de Latinoamérica” no se si es cierta esa afirmación, pero aunque lo fuera: ¿de que ha servido a la población mexicana eso?

El TLC, que según Salinas fue “el último gran paso a la modernidad” y según él mismo y muchos de los entonces impulsores del “México moderno” era “la antesala del primer mundo” y sí ser el mayor exportados de Latinoamérica es el primer mundo, pues SALUD.

Esa medida de política económica aunada a otras muchas implementadas por el salinato, son el principio de lo que conocemos como el neoliberalismo económico, estaba acompañada de la liberación de mano de obra campesina (reforma agraria), de medidas de protección a la inversión extranjera en grandes obras de infraestructura e industrial y, sobre todo, de garantías para el libre tránsito de mercancías.

El país ingresó a la lógica del mercado global agroalimentario que gravita en la subordinación de las políticas nacionales agropecuarias y a los requerimientos de las Grandes Empresas Trasnacionales, que tienen la necesidad de colocar sin traba alguna sus excedentes de producción alimentaria y de insumos, por un lado, y, por otro, por la orientación del campo mexicano a la producción de exportación en detrimento de la producción de alimentos para la población, se perdió incluso la capacidad de producción para el autoconsumo, llevándonos a la pauperización de la población rural mexicana.

Hoy, son la causa del desmantelamiento de la producción agropecuaria nacional y de la creciente necesidad de importar esos productos, dejando de ser un país medianamente autosuficiente (todavía hacia finales de la década de los 80 del siglo pasado) a ser un país importador de chatarra alimentaria.  SALUD

La liberación de mano de obra rural, para fortalecer los procesos industriales que requeriría el nuevo mercado norteamericano, generó migración hacia los polos de desarrollo industrial nacional, pero también promovió la salida de los más aptos hacia mercados más competitivos, en los que lograran mejores perspectivas, en 20 años más de 10 millones de compatriotas (algunos de ellos verdaderos baluartes de la producción industrial en otras latitudes, han dejado nuestra frontera.

Millones de familias rurales pobres se trasladaron hacia los centros urbanos, aumentando la pobreza urbana y propiciando otras enfermedades sociales, esa violencia exacerbada en centros urbanos como Tijuana, Juárez, Guadalajara, Monterrey y otros muchos; está alimentada por esa población o por sus descendientes, que no tienen mayor expectativa social que la marginación y la delincuencia.
Las grandes inversiones en infraestructura, sirvieron para saquear al erario público (y siguen saqueándolo) miles de millones de pesos invertidos por particulares en infraestructura carretera, hidráulica, sanitaria y educativa, son ahora parte de la deuda endilgada al resto de la población en PIDIREGAS.

El rescate bancario de finales del siglo pasado es la más desencarnada manera de “cobrar” a los mexicanos “la modernidad” a la que nos llevó Salinas y los grupos de poder que ahora están de regreso.  A ellos les interesa la reproducción inmediata de su capital, ellos son predadores por naturaleza y en su capacidad de hacer negocio no importa la dignidad, el nacionalismo, la mejora nacional.

Pues si, el TLC trajo grandes inversiones a México, grandes fábricas de automóviles, televisores, teléfonos celulares, lavadoras, refrigeradores y hasta de ropa, los trajeron por qué aquí la mano de obra es barata (la cara se fue a buscar mejores oportunidades) por que podían traer hasta el 100 por ciento de los insumos de sus estados nacionales; pero además no han propiciado el desarrollo nacional, es más no han contribuido al crecimiento de nuestra economía.

De hecho México creció en esos últimos 20 años, lo que China creció en 2008 y 2009, sin “reformas modernizadoras”, sin “estar a las puertas del primer mundo”, sin “TLC”

Aquí estamos los detractores de TLC y aquí estaremos los opositores a la VENTA DE NUESTRO PETRÓLEO en veinte años más para escupirles a la cara a esos que ahora dedican sus loas a tan degradante acción

SALUD


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