miércoles, 17 de junio de 2015

Las tormentas que vienen (8ª parte) La “prostitución de los ideales” del PAN

Acción Nacional nace de una asamblea celebrada en septiembre de 1939, en ella se trataron aspectos básicos para contrarrestar el cardenismo socializante que tocaba puntos neurálgicos en la vida de la población mexicana, como son: la familia, la educación y la religión católica; una década antes había nacido la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) que es la primera organización derivada de la Prelatura de la Santa Cruz y el Opus Dei que habían surgido un año antes en México; que además era la principal fuente de financiamiento del PAN en aquel entonces.

El “surgimiento” de una fuerza partidista opositora al gobierno en ese año tenía la intención de presentarse como una “alternativa” sin embargo no logró la unidad para postular candidato en 1940 por lo que Manuel Gómez Morín, propuso en la Asamblea que: “se dejaba en libertad a los panistas para apoyar a Juan Andrew Almazán” parte del régimen que al inconformarse con la nominación de Manuel Ávila Camacho, fue “apoyado” por el Partido Revolucionario de Unificación Nacional (PRUN); oficialmente el PAN no presentó candidato.

Las “diferencias” entre los principales fundadores del PAN: Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna, Aquiles Elorduy, Luis Calderón Vega (padre de Felipe), Francisco Fernández Cueto, Alejandro Ruíz Villaloz y Rafael Preciado Hernández; fue la principal causa de que en ese proceso electoral federal y el siguiente no se definiera candidato propio; fue por lo tanto hasta 1952 cuando se presentó a Efraín González Luna, aunque en 1946 ya había logrado una diputación federal y en 1957 ganó la presidencia municipal de Quiroga, Michoacán; por cierto a 13 años de su fundación obtuvo el 7.43% del total de la votación para Presidente de la República.

Es importante señalar que en 1967 (en plena efervescencia estudiantil, laboral y magisterial nacional) se funda el IPADE (conocido ahora simplemente como Universidad Panamericana) con un fuerte financiamiento privado del Opus Dei) que ese grupo empresarial al contar con grandes recursos provenientes de una actividad muy lucrativa en México (entonces y ahora) empieza a intervenir no sólo con financiamiento sino con posiciones al interior del PAN.

Ya para el proceso electoral de 1970 (treinta años después de su fundación) con Efraín González Morfín como candidato logró casi el 14% de la votación para ese mismo cargo y no pudo ponerse de acuerdo para presentar candidato a la presidencia en 1976.

Como dato al margen, puedo citar que para entonces, las cúpulas empresariales nacionales retiraron parte de su “apoyo” al partido hasta que se consideraran sus propuestas para “revitalizar al PAN” y Efraín González Morfín (entonces de la denominada corriente purista) que había sido candidato y era Presidente del CEN, se opuso a la candidatura de Pablo Emilio Madero (que era parte de la corriente empresarial que lideraba José Ángel Conchello) la fractura generada al interior del PAN por la discusión del financiamiento partidista, dio origen a la discusión nacional respecto del financiamiento público de los partidos políticos y a la reforma electoral que la abaló.

El PAN de debatió en su inercia entre los que consideraban un avance la presencia partidista en la vida pública y los que veían vulnerada la ideología partidista; también sólo como dato marginal, diré que en 1975 hubo cuatro presidentes nacionales de ese partido: José Ángel Conchello (que había pactado con el Grupo Monterrey y Coparmex una estructura partidista más moderna), Efraín González Morfín (que se oponía a rebajar los principios del PAN a meras transacciones financieras, en aquel entonces hablo de algo así como “prostituir los ideales”), Raúl González Schmall (fórmula “salomónica” de transición) y Manuel González Hinojosa, que permaneció hasta 1978 y medió la posiciones de ambos grupúsculos que tenían coptada la presidencia y los órganos de dirección de ese partido, hombre anodino más cercano a la posición de grupos empresariales.

En el inter, algunas de las dirigencias históricas e ideólogos del PAN simplemente fueron echados a un lado: personajes como: Rafael Preciado Hernández, Juan Landerreche y Miguel Estrada Iturbide fueron ignorados y después “abandonaron” el partido.

Ello hace que para 1979 (proceso electoral federal intermedio) ya con una competencia electoral partidista, en la que además del PRI y sus satélites (PARM y PPS) participan PDM (brazo electoral sinarquista), PCM (comunista) y PST (socialista); el PAN apenas logra 10.7% del voto total cuatro puntos menos que la federal de 1970.

El Opus Dei nuevamente se lanza a la ofensiva para “hace del PAN una fuerza política capaz de competir con posibilidades de ganar” esa organización entonces como ahora tenía fuertes vínculos (de carácter financiero) con el Partido Republicano norteamericano y para 1982 ya con candidato presidencial propio (Pablo Emilio Madero) logra el 15.7% de la votación de presidente y el 17.5% de la de diputados federales.

Eso no mantuvo los ímpetus de los grupos que pujaban por lograr mayores posiciones y acceder a la toma de decisión gubernamental; los que estaban dispuestos a “prostituir los ideales” para ganar; en 1988 se presenta la primera fractura entre esos grupos y “los panistas de sangre azul” o “puristas” pero convencidos de la necesidad de “avanzar” deciden llevar como candidato a la presidencia de la república a un personaje con arrastre popular, con carisma aunque con poca trayectoria partidista y no muy cercano a la doctrinal, Manuel J. Clouthier (un empresario del norte, recién ingresado al partido, que había aspirado con anterioridad a que el PRI lo postulara a la alcaldía de Culiacán sin conseguirlo. Contaba con amplio prestigio en las organizaciones empresariales en donde tenía una larga trayectoria. Durante el sexenio de Luis Echeverría cuestionó la expropiación del valle del Yaqui y posteriormente la expropiación de la banca, lo que definió su perfil de confrontación contra el régimen. Su personalidad carismática y caudillesca le permitió arrasar con sus contrincantes en la contienda por la candidatura presidencial, obteniendo 70.3% de los sufragios frente a 27% de Jesús González Schmall)

Incluso en algún momento de la contienda Manuel Clouthier planteó a Cuauhtémoc Cárdenas la idea de una coalición de resistencia civil, pero la directiva nacional del PAN se rehusó a convocar movilizaciones a favor de Cárdenas. (Referencia de Eisenstadt, T.A.; Cortejando a la democracia en México, Estrategias partidarias e instituciones electorales; México 2004; El Colegio de México; p. 290)

Tras el proceso electoral, en el que por cierto PAN apenas logra 17% de voto en la elección presidencial y (de manera oficial) Salinas gana con el 50.36% (ese .36%) no logra ganar un solo estado (en la distribución se acepta oficialmente que el FDN gana Michoacán, DF, Morelos, edoMex y BC) logra 38 diputados de mayoría relativa y 63 de representación proporcional.

Es de hacer notar que los dispuestos a “prostituir los ideales” del PAN “pactaron” el resultado de elecciones en viarias elecciones locales, que “acordaron” una muy negra página de la historia electoral nacional conocida como concertasesiones, que lograron que el PAN entregara sus caricias al régimen a cambio de migajas de poder.

Para 1992 (tras los desastrosos resultados de 1991) salen del PAN: Pablo Emilio Madero, José González Torres, Bernardo Bátiz, Jesús González Schmall, Juan de Dios Castro, Gabriel Jiménez Remus, Jorge Eduardo Ortiz Gallegos y Abel Martínez; que formaron el Foro Democrático, que desapareció en 2004.

Pues bien, llegamos a la etapa actual del panismo, que en lo personal creo que es resultado de ese abaratamiento de sus ideales a cambio de poder; en 1997 tras el proceso electoral intermedio, Vicente Fox (panista de conveniencia y sin ideales o ideología <como él mismo lo ha dicho>) decidió que “usaría” el membrete panista (aunque en realidad el “usado” fue él, por parte de las mafias del poder) y se montó en la estructura (que por cierto dirigía Felipe Calderón) para iniciar una carrera con muchas ventajas (mediáticas, financieras, materiales y hasta humanas) que lo llevó a la silla presidencial.

Pero como dijo Carlos Castillo Perazaganamos el poder y perdimos el partido” o como en vox pópulisacó al PRI de la presidencia pero no metió al PAN” ya la historia posterior la he platicado innumerables ocasiones, un desastre partidista y una monumental participación del burro con botas en el proceso electoral 2006, quien, a juicio del TEPJF “puso en riesgo las elecciones presidenciales del 2006

Hoy, la división sigue estando ahí, los que “prostituyeron los ideales” del PAN que estaban en la estructura del PAN en 1997 y dejaron que Vicente Fox, asumiera las riendas de la estructura partidista, por conveniencia, por convicción y hasta por interés personal (pues él fue beneficiario final en 2006) siguen pugnando por mantener canonjías, prebendas y privilegios; ya adelantaron (como en 1997) que van por la presidencia.

Ellos que se denominan la “generación del cambio” cohesionados en torno a la figura de Felipe Calderón; personajes como Ernesto Cordero, Roberto Gil Zuarth, Cesar Nava, Juan Ignacio Zavala, Max Cortázar y Javier Lozano (siempre oportunista); con el apoyo de Luisa María Calderón, Mariana Gómez del Campo y Jorge Lavalle); que desde la muerte de Juan Camilo Mouriño, quedaron huérfanos (como los huérfanos de Colosio) y perdieron el rumbo o como diría el ilustre poeta costumbrista Chava Floresse salieron de madre” el calderonismo (como lo llaman algunos) no tiene sustento ideológico alguno (son parte de las prostitutas del PAN) y que carece de estructura partidista (muestra de ello es la decisión de no ir por la Presidencia del PAN)

Es en realidad un grupo de corruptos acostumbrados a hacer negocio con el poder y desde el poder, que sabedor de la imposibilidad real de ser gobierno, busca sólo prebendas; que sólo han estado en la política de manera marginal, desde cargos de poder público, beneficiarse y haciendo negocios con ella.

Los otros, los que tienen la estructura y el poder de los recursos (que les llegan desde las prerrogativas hasta las aportaciones) que dicen tener la ideología y que saben más de política que los otros; saben que el PAN no alcanza sólo para lograr la presidencia; saben y lo dicen que el PAN requiere de “alianzas” para aspirar a ser gobierno; están dispuestos a ceder una parte del poder a cambio de lograr nuevamente la presidencia.

Ahí entre los “ideólogos” y las prostitutas habrá de decidirse el futuro del PAN; seguro ganarán las prostitutas pero no llegarán al poder.

SALUD

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