domingo, 19 de abril de 2015

“fuego cruzado” o “ejecución sumaria”

Ahora Apatzingán, tras una investigación periodística todo parece apuntar a que fue la policía federal la que ejecutó de manera directa e indiscriminada a civiles en enero pasado, con ello sobrevendrá una nueva herida por parte de las “fuerzas de seguridad” contra civiles.

Tras el caso Tlatlaya y la comprobación de contubernio de la PGJ del estado de México y la aparente “solicitud” del General José Luis Sánchez León Comandante de la Zona Militar 22 en la que bajo la argumentación de que “aún puede haber delincuentes en el área” pide a la fuerza pública local “no acercarse hasta que haya luz de día” queda claro que la acción ahí fue para “exterminar delincuentes” sin importar las consecuencias y que los ministerios públicos locales y peritos de la PGJ encubrieron el hecho e incluso consignaron sin mayor carga probatoria a las sobrevivientes.

La abrumadora evidencia de la detención de los jóvenes normalistas en septiembre pasado por parte de la policía de Iguala y la “entrega” de esos “detenidos” a un grupo criminal, para ser (según la versión oficial) muertos, cremados y dispersados en el río Cocula; el jaloneo por la averiguación previa entre la autoridad local y la federal, que en lugar de ejercer, de manera inmediata el derecho de atracción, se esperó más de 20 días para hacerlo y la comprobación (aunque sin integración de averiguación previa contra el señor Abarca, pues esté sigue sólo acusado por el homicidio de Arturo Hernández, Félix Rafael Bandera y Ángel Román Ramírez, y su esposa, la “distinguidaMaría de los Ángeles Pineda no ha sido consignada por cargos al respecto) señalan a un crimen de Estado, a una acción de la autoridad contra su población.

Como dije ahora Apatzingán y otra investigación periodística revelan que desde el desalojo del Palacio Municipal a cargo de la Policía Federal en la madrugada de aquel 6 de enero, hubo muertos (cuando menos 8) por acción directa de esa fuerza policial contra algunos miembros del grupo de autodefensas G-250 (que la misma autoridad había creado y armado) y que en la calle, cuando la PF se retiraba con los vehículos “incautados” a ese grupo de autodefensas, hubo cuando menos 16 muertos más y algunos de ellos masacrados por miembros de la PFP.

Tres actos deleznables, tres participaciones directas de fuerzas de seguridad (el el primero el Ejército, en el segundo la policía local y en el tercero la PFP; para que no se quejen los fanáticos de las defensas a ultranza) contra la población, tres comprobadas atrocidades, que muestran que #FueelEstado y que bajo esas circunstancias, quizá sea hora de replantean la fracción IV del Artículo 35 constitucional, para que el ciudadano tenga derecho a tomar las armas contra ese tipo de sátrapas así como lo dice “la defensa de la República y de sus instituciones

Se demuestra en el caso de Apatzingán que #FueronlosFederales, que el desalojo de una instalación administrativa, es un acto calculado, deliberadamente encaminado a atacar y matar a un grupo de civiles (que fueron empoderados por la misma autoridad) y que en su perturbación posterior y llevados por sus mando a un verdadero estado de éxtasis asesinaron de manera indiscriminada a otras personas (incluida una familia que se aportó en el piso)

Se demuestra que el señor Castillo (en aquel entonces “poderosísimo” Comisionado Federal) salió a medos para descargar a la “autoridad” de ese acto criminal.

Se demuestra que el contubernio todo, de un Estado podrido, sirve y seguirá sirviendo para atacar a su población, eso, en el mundo se conoce como “Crímenes de lesa humanidad” pero en México se tapa con estúpidas apariciones de “funcionarios” públicos tratando de hacerlos ver como “meros actos circunstanciales y aislados” y echando a bajo la página WEB que publica el reportaje.

SALUD

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