jueves, 3 de enero de 2013

Ahora a completar el presupuesto con el IVA generalizado

Ya en diversas intervenciones públicas de parte de los “grandes líderes” de opinión se nos hace saber “para poder cumplir con todas las promesas de Peña Nieto y con las propuestas del Pacto por México, lo primero que requiere México es una Reforma Fiscal” y hay que recordar que desde la campaña quedó claro que lo menos que se requiere para lograr un “equilibrio presupuestal” son no menos de 500 mil millones de pesos anuales y (según López Obrador se podían obtener de adecuado uso de recursos y acabar con la corrupción unos 450 mil millones)

Es decir, ya el gobierno actual “observa” la necesidad de aplicar mayores tasas impositivas (en lugar claro de evitar gastos innecesarios y atacar la corrupción)

Desde finales de los 90 circuló la “valiosa” propuesta de Santiago Levy (distinguido harvariano) que consideraba un IVA generalizado de 17 por ciento a cambio de seguridad social generalizada y el “equipazo” económico de la actual administración pública federal revisó los datos para colocar esa tasa en torno al 20 por ciento y así lograr el “milagro mexicano”

Insistir en la necesidad de tener más recursos para poder hacer lo que prometieron, es tan sólo una perogrullada, tan carente de sostén como la propuesta del padre de familia que sólo puede pensar que sus problemas se resolverán el día que logre mayores ingresos personales o ponga a trabajar a los hijos o se saque la lotería.

Una casa que se administra pensando en lograr más ingresos en lugar de ajustar sus gastos a los ingresos, la capacidad de gasto no administrada en una casa sólo indica una mala administración familiar, un país que considera que la “única” manera de lograr sus objetivos es cobrando mayores tasas impositivas para aumentar sus ingresos, es un país mal administrado.

Sabemos que una parte del gasto familiar va a parar a “cosas innecesarias”, en 2010 se estimó que entre el 10 y 13 por ciento del ingreso familiar era destinado a actos de corrupción, los costos impuestos por el sistema financiero a las familias mexicanas consumen entre en 3 y 4 por ciento de los ingresos totales.


El presupuesto de la administración pública federal durante la administración anterior entregó por adjudicación directa 6,575 contratos (ver imagen) por casi 15 millones de pesos o más, es decir se pasó la normatividad por el arco del triunfo y no hubo autoridad alguna que se los reclamara.
Mas peor que eso es que de ellos, 410 contratos realizados por adjudicación directa, fueron por más de 223 millones de pesos.  Sólo como muestra y fuera de ese rango está el contrato CS-309-AD-P-034/10  del SAT por más de 132 millones de pesos bajo un objeto de contratación entre vago pero impreciso que dice “MONITOREO INTEGRAL: SERVICIO DE USO DE LAS LICENCIAS BMC” que no entienden ni los contratantes.


Esa empresa recibió en total más de 50 contratos y concesiones que le representaron más de 500 millones de pesos en la administración calderonista.

Entre los correspondientes al último rango señalado está uno de SEP de 2012 por más de 500 millones de pesos, para “CONTRATACIÓN DE SERVICIOS DE DIFUSIÓN POR RADIO”  a “PROMOTORA DE RADIO S.A. DE C.V.” (queseguro es del “honestísimo” López Dórigao del amigo del compadre del mismo señor o del titular de SEP en ese momento, que creo que era el “impoluto” Alonso Lujambio) es decir, en gastos innecesarios, superfluos o inútiles “invertimos” unos 200 mil millones de pesos (sólo si consideramos esos 410 contratos “ENTREGADOS” por adjudicación directa.  La página web de esta “empresa” es http://www.nrm.com.mx/nrm/


Por cierto y sólo como anotación al margen (sin importancia alguna) en la última administración federal Promotora de Radio S.A. de C.V. “recibió” 153 contratos (todos por ADJUDICACIÓN DIRECTA) de la Administración Pública Federal por unos 900 millones de pesos, pues SALUD nuevamente.
En 2010 México estaba en el lugar 64 de 145 países miembros de la ONU en relación al Índice de Percepción de Corrupción que mide Transparencia Internacional (www.transparency.org) y eso significa unos 500 mil millones de pesos anuales para la administración pública federal, estatal y municipal.
Los tres niveles de gobierno contratan créditos puente con el “eficiente” pero muy costoso Sistema Financiero Nacional y pagan tasas de interés comercial, es decir se desperdicia ahí una suma muy similar a entre 70 y 100 mil millones de pesos.
Todo lo anterior hace casi los 900 mil millones de que habló López Obrador en campaña, pero hay que agregar a ello cantidades (algunas muy pequeñas) gastadas en ropa o en viajes innecesarios o en eventos o en congresos o en cigarros o hasta en compañía para funcionarios en representaciones nacionales e internacionales.
Es decir, nuestros dineros se filtran en cosas “verdaderamente” absurdas, pereo nuestros administradores piensan que con obtener más recursos lograran hacer lo que prometieron en campaña, NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR, NO NOS ENGAÑEMOS, esos gastos esos contratos entregados al cuate del compadre seguirán y serán parte de nuestro gasto inútil.
Pero si un área como el SAT que en su ineficiencia (y para algunos nivel d corrupción) puede “dejar de cobrar” impuestos a una gran cantidad de contribuyentes, puede “conceder beneficios fiscales” a otra gran cantidad y puede “hacerse de la vista gorda” en muchos otros casos, ¿por qué no puede entregar por ADJUDICACIÓN DIRECTA más de 145 mil contrato? Y seguir haciendo como que hace su trabajo. SALUD.

1 comentario:

  1. Jamás apoyare el IVA como un impuesto "progresista" mientras no haya uso adecuado de los recursos que ya se tienen y sobre todo q haya Resultados traducidos en mejor seguridad pública, salud, y demás servicios.

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