martes, 15 de enero de 2013

Vicente Fox y el desperdicio del voto o la mala jugada de la democracia


Por cuestiones personales, desde 1997 casi estuve al tanto de todo (absolutamente todo) lo que hacía, decía y hasta pensaba Vicente Fox Quesada y como decía Don Jesússigue la ruta del dinero y descubrirás el derrotero del individuo”, ese señor era un producto mercadológico, desarrollado por Sergio (o Zapsa) Zyman (a quien conoce en la escuela y funge como su testigo en la boda civil de Fox con Lilián Magarita de la Concha Estrada)

Por cuestiones de espacio, obviaré detalles sin embargo, puedo decirles que la mayor parte de los apoyos (monetarios y no monetarios) vinieron de la comunidad judía en México (y en el mundo)

Pese a toda la estupidez del señor, en un acto de buena fe, consideré la posibilidad de un cambio en México a partir de los resultados electorales del 2000, sin embargo, como pocas veces me ciega la fe, estimé que para que ese cambio se lograse, requería don vicente (así) realizar tres cosas:
  • Una verdadera reestructuración del Sistema Educativo Nacional, que echara abajo los ancestrales atavismos de la cultura nacional y permitiera sentar las bases de una nueva posición de México ante el mundo, además de influir en las nuevas generaciones en una verdadera cultura nacional (integral) sin corrientes ideológicas o con la menor posibilidad de influencia de estas.
  • Una gran propuesta integral de modificación legal (incluida la Constitución Política) que sustentada en su “credibilidad” y en la votación lograse permear al interior del Congreso.
  • Ataque frontal a los grupos del poder fáctico, con acciones directas en contra de las mafias económicas que mantienen a este país sumido en la desesperanza.
S   Sin embargo, tras la “pomposa” presentación del gabinetazo, me di cuenta que la educación quedaba en manos de la titular del SNTE (a través de su títere Reyes Támez) y que ahí no habría cambio alguno (es más que ese “cambio” sería en reversa, cosa que ya venía desde el zedillato)

En su toma de protesta, lejos de llegar con una serie de propuestas estructuradas para modificar la legislación, se dedicó a saludar a María Cristina y la “sagrada familia”, lo que me confirmó el nivel de estupidez y desprecio por las instituciones.

Finalmente y a sólo unos días de su “administración” se desmoronó la peregrina idea de atacar a las mafias del poder, pues los encargados de esas áreas administrativas eran parte de la misma mafia.
Sólo agradezco a Fox que con su lenguaje “florido” y al llamar a los anteriores gobernantes rateros, nos haya permitido a todos los mexicanos, poder decirle a él “pendejo” sin tener que usar eufemismos.

Apenas unos meses después platicando con un amigo, me “enteré” que martita (entonces vocera) “solicitó” (en una reunión previa a la toma de posesión) a quien habrían de nombrar Coordinador Administrativo de la Presidencia (hijo de un ministro de la corte) que cada año debía depositar en una cuenta (en el extranjero 500 mil dólares) “para el retiro del señor”, es decir en un claro acto corrupción, en el que –por cierto- el propuesto NO ACEPTÓ a costa de la chamba claro está.

La “administración” toda de Fox Quesada fue un verdadero desperdicio entre actos de histrionismo y una verdadera falta de capacidad, entre la corrupción latente y las declaraciones entre ingenuas y pendejas de él y su grupito de “ilustrados”, se echó al bote de la basura la ilusión de un pueblo que esperaba un cambio y logró un ahorcamiento colectivo.

En tanto que abandonó la política de confrontación las estructuras de poder local se lo comieron, puedo decir sin temor a equivocarme, que se crearon 32 feudos locales y sus ramificaciones regionales.

En materia educativa, el Estado abandonó los niveles medio superior y superior y simplemente de manera inercial siguió con la responsabilidad de básica.  En materia económica favoreció de manera interesada las grandes inversiones extranjeras y abandonó a los trabajadores.  En el campo, lejos de establecer un criterio para el desarrollo equilibrado o de apoyo a losa menos favorecidos, se dedicó a NO HACER NADA.

Esa “administración” pasará a la historia como obscura y débil, pese a que pudo haber sido un parte aguas en el impulso de una política nacional diferente, las bases, lo más difícil lo logró en campaña, y después simplemente lo dejó.


1 comentario:

  1. comparto su pensamiento, gracias por compartir, es un placer saludarle

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